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Cristianos, fiestas, bailes y música… Son estos compatibles?

La pregunta formulada gira en torno a si los creyentes pueden o no hacer ciertas cosas, o estar comprometidos en ciertas actividades, a saber:

  1. Participar de fiestas y bailes
  2. Ingerir bebidas alcohólicas de manera “moderada”
  3. Escuchar música “que no sea de la iglesia”

Por el momento abordemos el punto (1) es decir, si es legítima la posible participación de un Cristiano en fiestas y bailes. Si somos honestos, podemos bien concluir que al responder esta pregunta de manera bíblica (lo cual por la gracia de Dios espero hacer) las demás preguntas (2) Ingerir bebidas alcohólicas de manera “moderada”, y (3) Escuchar música “que no sea de la iglesia”, quedan implícitamente aclaradas, al tratarse de actividades que son parte esencial o que están relacionadas con el punto (1) … es decir, las fiestas y bailes. Sin embargo, al ser los puntos (2) y (3) tan supremamente importantes en sí, dejamos la sustentación bíblica para la segunda parte de esta respuesta, pues bien le parece al autor que ambos temas merecen ser detalladamente estudiados a causa de las conductas permisivas del auto-denominado cristianismo contemporáneo! Definamos entonces a la luz de las Escrituras, “qué es y qué no es,  ser un creyente”, pues sólo hasta cuando definamos lo que un verdadero creyente es, entonces podemos hablar de lo que un verdadero creyente hace.

Qué NO es ser creyente!

Creer ser un creyente, no significa serlo – por muy bienintencionado que parezca el motivo.

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielosMateo 7:21

No toda persona que se llama Cristiano lo es. Es más, muchos de los que llaman a sí mismos Cristianos, no lo son, a la luz de la Biblia nunca lo han sido! Pero porqué me asevero tal cosa? Bien,  es a causa de la definición de cristiano que se le ha vendido a todo el mundo y que se ha popularizando durante los últimos 70 años. El significado genuino de ser cristiano ha sido totalmente tergiversado por la idea de que cristiano es aquella persona que no es católica, que lee la Biblia, que levanta sus manos y aplaude, que da el 10% de lo que gana al pastor de la iglesia donde va, pero sobre todo -creen muchos- Cristianos son aquellos que “han aceptado a Cristo como su Señor y Salvador”. Lo peor de todo es que no solo esta idea totalmente errónea de lo que significa ser cristiano se ha popularizado entre los incrédulos, sino que representa a muchos que hoy en día se llaman a sí mismo evangélicos. Sin embargo, cristiano no es quien acepta a Cristo como Señor, sino por el contrario, quien por la gracia de Dios es hecho una nueva criatura por el poder del Espíritu Santo.

Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellasEfesios 2:10

Miles de miles de autodenominados cristianos evangélicos ni siquiera conocen el porqué de las razones por las que supuestamente son salvos… de seguro que mencionarán a Cristo como su Señor, pero dudo bastante que le conozcan personalmente y dudo aún más que sepan en realidad cómo, por qué y por quiénes Cristo logró lo que logró en la Cruz del Calvario. Como lo hemos dicho, muchos hablan de ser cristianos y esgrimen la siguiente razón: “soy salvo porque he creído en Cristo Jesús” – pero esta es una conocida frase de cajón que tristemente deja sin fundamento Bíblico la salvación te quien la repite, por qué? Porque confesar a Cristo y creer en El no le dan a nadie la salvación, miremos qué dicen las Escrituras al respecto:

Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muertaSantiago 2:18

Es importante, a manera de aclaración, recalcar que las obras de la que nos habla Santiago, no son obras que ameriten la salvación, sino obras como consecuencia de la salvación que dan testimonio de la misma. En contraste, quien profesa la fe verdaderamente se tiene que preguntar de manera honesta si en el están los frutos que son el resultado de la transformación del Espíritu de Dios en su vida, a saber:

  1. Está convencido de su pecado?
  2. Hay un entendimiento de las Escrituras y se confía en ellas?
  3. Se anhela la comunión con otros que han sido redimidos?
  4. Se ha dado cuenta del carácter fundamental de la oración y lo hace de manera constante y regular?
  5. Tiene una nueva vida? Existen en su vida nuevos deseos y nuevas metas?  Ha recibido poder sobre el pecado (es decir, ya no está preso de los pecados que lo agobiaban y lo tenían encadenado antes del momento de su conversión)
  6. Cree, por la gracia de Dios, que ya es pertenencia de Dios?
  7. Está siendo víctima de ataques del enemigo de las almas?

Ver Nota [1]

Qué ES SER creyente!

Creyente es aquella persona a la cual Dios amó de manera especial y soberana desde antes de la creación del universo y a quién eligió para salvación llamándola hacia El de manera irresistible a través de Su Santo Espíritu, para hacer en el un corazón nuevo, convencerle de pecado y proveer las gracias salvadoras del verdadero arrepentimiento y de la fe en Su hijo, nuestro Señor Jesucristo. Ampliemos un poco: En el tiempo y en las circunstancias estipuladas en la perfecta y divina providencia de Dios, el corazón de la persona -quien vive hasta el día de su conversión en estado de condenación, muerto en sus delitos y pecados (Efesios 2:1) – es regenerado por el poder del Espíritu Santo. La persona cuyo corazón ha sido regenerado -por la luz que ha entrado a su vida- puede ahora apreciar y entender las cosas espirituales. Entiende la distancia que lo separa de Dios a causa de sus pecados y su estado de condenación como consecuencia de los mismos. Hay una cierta convicción del pecado. La persona cuyo corazón ha sido regenerado, entiende qué es pecado: no una mera debilidad humana como quizás solía pensar antes, sino que ahora ve el pecado por lo que es, a savber, la ofensa a Dios por quebrantar Su santa ley moral. Una vez que el pecador es convencido de su pecado y entiende que merece la condenación eterna, sucede algo maravilloso: por la gracia de Dios el pecador se vuelve hacia El dándole la espalda al mundo y a sus deleites aborreciendo su pecado y dando frutos dignos de arrepentimiento; pero también por  la gracia de Dios, ahora puede “ver a Cristo Jesús con los ojos de esa fe salvadora” y cree en El, es decir, cree en lo que Cristo es:

  • Su única esperanza de salvación
  • El único Salvador, el único camino para llegar al Cielo
  • Dios mismo encarnado

y cree en lo que Cristo ha hecho por el:

  • Ha descendido en infinito amor de los cielos a la tierra para ser su representante ante Dios.
  • Ha pagado con su sangre el precio que el pecador arrepentido merecía pagar – Ante un Dios que demanda santidad, pureza y perfección, Cristo Jesús pagó por su pecado a través del derramamiento de su sangre en la cruz del Calvario.
  • El Señor Jesucristo compró su salvación y su entrada al reino de los Cielos a causa de su perfecta vida sin mancha ni pecado.

El pecador, rendido ante la imposibilidad de hacer algo por él mismo pero gozando del privilegio de tener un corazón regenerado por el poder del Espíritu Santo, deposita su vida en El y le ruega a Dios que sea aceptado en los méritos de la persona de Cristo (quien es Dios, la segunda persona de la Trinidad) y en Su justicia. Veamos 2 cosas a manera de aclaración:

  • No es el hombre quien acepta a Cristo en su corazón, no! Muy por el contrario, es el corazón humillado, renovado y necesitado del hombre quien le ruega a Dios que lo acepte a través de Cristo y de los méritos de Su obra redentora. Es Dios quien lo acepta. Acaso el hombre puede disponer de su salvación? Miremos lo que nos dice la Biblia:
La salvación es de JehováJonás 2:9
  • Cómo sabemos que Cristo nos ha aceptado y que somos salvos? No como dicen muchos hoy en día: por un “sentir diferente” que tengo, o por “una voz” que escuché o por “una revelación” que tuve o por “una sensación” que sentí … No! –estas cosas no son bíblicas! Son carnales y nada tienen que ver con el Cristianismo de las Escrituras. Entonces, cómo se puede tener la certeza que se ha sido perdonado? Bien, si hablamos de una persona quien en verdad ha sido regenerada por la gracia de Dios, hablamos de una persona que ahora le cree a Dios. Cree en la Biblia y en el testimonio que la Palabra da del carácter de quien habla a través de cada una de sus páginas, pues:
Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutaráNúmeros 23:19

Entonces, la certeza que Dios ha aceptado al pecador se basa en Su propia promesa: No ha habido alguien quien arrepintiéndose de sus pecados e iniquidades y haya depositado su confianza en Cristo para perdón de pecados y reconciliación con Dios, halla sido rechazado :

Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh DiosSalmo 51:17

Es en ese punto donde sucede la justificación, la adopción, la santificación y la glorificación. (de las cuales no hablaremos en este momento) y es allí entonces podemos hablar de una genuina conversión! Pero,  por qué aparentemente me he tomado la molestia de definir con cierto grado de detalle lo que significa ser creyente? Bien, como lo hemos dicho antes, sólo hasta cuando definamos lo que un verdadero creyente es, entonces podemos hablar de lo que un verdadero creyente hace. Puede entonces una persona que ha sido redimida por el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, desear volver al mundo y frecuentar aquellos los lugares u ocasiones donde el Cordero es blasfemado y donde el pecado es promocionado? Pueden (en sentido figurado) los ojos santos del Dios vivo, ver con agrado a uno de sus hijos cuando este busca en las fiestas juntarse, reírse, conversar, bailar, beber y comer con aquellos escarnecedores (bufones, ofensivos, detractores e insultantes de Dios y de los hombres)? No nos hablan las Escrituras en el

que Bienaventurado es el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado?Salmo 1:1

Fiestas y bailes… puede el Cristiano participar de estas actividades?

Podemos llamarnos creyentes y “gozarnos” con los que blasfeman y vituperan el nombre de Quién pagó por nuestros pecados y nos dio vida eterna? Una respuesta directa es NO. Pero miremos más a fondo las razones bíblicas. Contemplemos estos puntos:

  • Las fiestas y los bailes representan gozo y placer para la carne y no un lugar donde la naturaleza pecaminosa sea mortificada como nos manda la Palabra del Dios vivo. En pocas palabras, un verdadero Cristiano nunca participaría de actividades mundanas donde las pasiones y los deseos estén a la orden del día. Y qué mejor parte para hallar un gran abanico de pasiones y deseos para ser satisfechos que una fiesta!
Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos, Gálatas 5:24
.

Es inconcebible que un Cristiano no comprenda que la constante lucha en la mortificación de las pasiones y deseos que aún habitan en su corazón es de carácter permanente.

  • Las fiestas y los bailes son una antesala de aquellos terribles pecados mencionados en
Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas…Gálatas 5:19

No son las cosas mencionadas por el Apóstol Pablo anteriormente las que abundan en las fiestas, actualmente? Por supuesto que los son! Concluyamos, que tres de los deberes más importantes en la vida de un verdadero cristiano, son:

  1. Luchar contra el pecado
  2. Apartarse de los lugares donde los tales sean practicados
  3. Y entender lo que nos dicen las Escrituras al respecto de estas cosas:
que los que practican tales cosas no heredarán el reino de DiosGálatas 5:21

Podemos entonces esperar heredar el reino de los Cielos si practicamos estas cosas? Ciertamente No! Podemos entonces decir que alguien es Cristiano cuando aún se asocia con quienes practican estas cosas o frecuenta aquellos lugares donde se practican? Ciertamente, es inevitable que la nube gris de una posible falsa profesión de fe envuelva a quien frecuente los lugares donde estas abominaciomnes se practican…

  • La participación en actividades mundanas por parte del Cristiano es sin lugar a dudas tentar a Dios. Por qué? Porque quien participa de fiestas y de bailes (lugares u ocasiones que desagradan al Señor) no puede esperar de manera hipócrita que el Espíritu Señor le de las fuerzas para luchar contra las tentaciones que allí habrán – De hecho, quien desea agradar a Dios y no pecar, mortifica la carne y se aparta de la ocasión de caer. Pero quien va a estos lugares contrista el Espíritu (su es que el Espíritu de Dios está en el), por ende: No se puede esperar no ofender a Dios estando aliados con quienes practican el pecado o estando en lugares donde se promueve.
Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.Gálatas 5:16
  • Aún, en caso hipotético que una Cristiano asista a una fiesta con un tapa-oídos para no escuchar la música grosera y sensual y con un tapa-ojos para no ver lo que allí se hace… No está administrando mal su tiempo pudiéndolo bien dedicar en el progreso de su santificación o en la preparación para un servicio al Señor?
Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempoEfesios 5:15
  • Si una persona de veras es creyente, la oración para el o ella significa mucho! Es la manera estipulada por Dios en Su Palabra para que sus peticiones sean conocidas en los Cielos. Es deber del creyente orar…
en todo tiempo con toda oración y súplica en el EspírituEfesios 6:18
  • Las danzas y bailes tienen movimientos vulgares que requiere contacto físico e inapropiado entre 2 personas: en la mayoría de los casos entre dos personas que no son esposos. La inmensa mayoría de los bailes modernos son degradantes para la mujer y sugieren e incitan al pecado de manera directa y descarada.

Mas un creyente en realidad no desea estas cosas. Un genuino creyente:

  • Se goza a causa de la presencia interna del Espíritu Santo en su vida, no en las cosas de la carne.
  • Evita las tentaciones, y nunca va en busca de ellas con ninguna excusa.
  • Se deleita en la iglesia, qué es la casa del Señor, y nunca en lugares degradantes donde se promuevan, hablen o practiquen cosas que son contrarias al carácter de Dios.
  • Se goza en compañía de los redimidos del Cordero y no de los que lo blasfeman por sus actos, pensamientos y acciones (explícita e implícitamente, en las fiestas y bailes.)
  • Vive gozoso y agradecido sirviéndole al Señor, promoviendo el Evangelio: por ejemplo, enseñando en la escuela dominical, y no sirviéndole al Diablo ni promoviendo las trampas que el usa para atrapar a muchos y llevarlos al infierno.
  • No necesita de estímulos sensuales y mundanos para sentirse bien, Cristo le es suficiente y lo suple todo. Cristo es para el creyente el todo en todo.
  • Se goza haciendo las cosas que le agradan a Dios Padre y por su nueva naturaleza se entristece profundamente cuando hace las cosas que solía hacer antes de su conversión –como participar de las cosas infructuosas de las tinieblas en fiestas, bailes, etc…
Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas; porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secretoEfesios 5:11

Concluyamos pues, que alguien que diga ser redimido por Jesucristo ya no desea ofender a Dios ni deleitarse en el camino de la suciedad y de la inmundicia en la cual una vez anduvo. Ahora anda gozoso en el camino de la santificación, haciendo las cosas que le agradan a Dios, y buscando siempre la gloria de Quien lo salvó.

Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellasEfesios 2:10

Como conoceréis a un verdadero creyente?

La respuesta bíblica: Por lo que hace! Es decir, por sus frutos:

No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto. 44 Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas.45 El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo…Lucas 6:43

Por su testimonio – La Biblia lo llama fruto; es decir, la evidencia externa que ha sucedido una transformación interna. Acaso se puede reconocer una vela que no está encendida en medio de una gran habitación que permanece en total oscuridad? O acaso, se puede distinguir la honra de la deshonra cuando vivo, hablo, participo, me deleito y promuevo las cosas deshonrosas como las fiestas, el baile, el alcohol y la música del mundo?

Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.Mateo 5: 14

Acaso se puede reconocer el genuino carácter cristiano de una persona que profesa le Fe en el Salvador,  cuando se une voluntaria con los que vituperan el nombre del Salvador, se deleita en lo que ellos hacen, se ríe de lo que ellos dicen, sacia la carne como ellos lo hacen y halla placer en las cosas que causan que miles de millones de personas se alejen de Dios? La respuesta se desprende naturalmente de las anteriores preguntas retóricas… la respuesta es No! Es imposible que un genuino creyente –que no se halle en un estado de rebeldía- participe de estas cosas. Cuál es entonces la orden del Salvador al respecto? No es dar testimonio de una vida apartada del pecado, de la oscuridad y de las inmundicias?

Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielosMateo 5:16

De hecho, el Señor en Su Palabra nos enseña como el verdadero testimonio de un creyente es evidentemente distintivo y afecta positivamente las vidas de las personas a su alrededor. Al ver el cambio de vida en un verdadero Cristiano, los incrédulos a su alrededor se sienten mal cuando practican el pecado, en muchos casos, ni siquiera ya desean estar junto a el … y por la gracia de Dios, en muchos otros, el testimonio del creyente es instrumental en el comienzo de la búsqueda de su salvación.

Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías. 4 A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan; 5 pero ellos darán cuenta al que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos1 Pedro 3:3

Será que si somos como velas apagadas en medio de la densa oscuridad, las personas podrán apreciar el cambio que ha habido en nosotros? el Salvador que profesamos? Su poder en nosotros? lo que ha hecho por nosotros en la Cruz del Calvario? No! Por el contrario, cada vez que tomamos parte en estas actividades degradantes y pecaminosas infamamos el nombre del Señor Jesús, y en verdad lo que nuestras obras dicen con una aturdidora voz que opaca nuestra dudosa profesión de fe, son las palabras: Soy del mundo y aún me deleito en él!

Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, 18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; 19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impurezaEfesios 4:17

Amigos, no pensemos, como piensan muchos por estor días, que vivir bajo la gracia, es tener la salvación pero vivir con permiso de hacer ciertas cosas mundanas y de no hacer otras que Dios nos manda. Las Escrituras nos muestran listas definidas de pecados principales, pero no seamos necios e ignoremos los pecados relacionados o derivados… Si la Palabra de Dios no me habla de las drogas y en específico de la cocaína, entonces me es lícita? NO! Bien, de la misma manera, la Palabra nos habla claramente de lo que le ofende a Dios, entonces no busquemos excusas para hacer lo que queremos arguyendo que Dios no lo prohibió! Quienes toman esta actitud muy a menudo son quienes trabajan arduamente por acallar sus consciencias con excusas – Son entonces las fiestas, los bailes, el licor y la música compatibles con la vida cristiana? Muchos dirán: “Si se hacen con medida, lo son”…

Otros creemos en la enseñanza general de la Palabra, y nos gozamos, no sólo creyendo que no lo son sino alejados de estas actividades para honrar al Dios en quien hemos confiado por Su gracia, a Él sea honor y gloria. Amén.

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