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El Dr. Armando Alducin y las lunas de sangre

¿Cuántos de ustedes terminarán de leer este artículo?… Hmm, no lo sé. Quizás pocos al saber que no leerán algo que querían escuchar.

Espero que ninguno de ustedes jamás haya imaginado que yo tenía (o que de verdad un humano tiene) la respuesta de qué es lo que va a pasar en Septiembre. De hecho me pregunto, ¿por qué asume que va a pasar algo dentro de menos de 3 semanas? Le invito a ser honesto y a que trate de hallar una respuesta que refleje lo que hay en su corazón: ¿usted cree que va a pasar algo porque Dios así lo dice en la Escritura, o porque usted es uno de esas personas a la que les gusta que Dios le “muestre a otros” para que ellos se lo expliquen a usted?

Estimado amigo, esa es la manera como se esparce el error, creyendo lo erróneo que otros creen. Su pereza, quizás su negligencia para estudiar la Palabra, contribuye a que ese error se propague como fuego voraz, porque otros van a creer lo que usted les dice, pero van a cometer su mismo error: no escudriñar la Escritura. El error doctrinal nace de quienes tuercen la Escritura (por ignorancia o por malicia, es igual) y se esparce por quienes escuchan opiniones y ven conferencias y crean a los argumentos presentados, dejando de lado su deber de escudriñar la Escritura. Aquellos amigos que no escudriñan la Palabra se convierten en la antítesis de los hermanos de Berea, quienes deben ser nuestro ejemplo, porque ese ha sido el modelo para “ver si estas cosas eran así”.

Y éstos (los de Berea) eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. Hch 17:11

Su posición de “yo creo que los escatólogos saben más que yo” no es necesariamente cierta. El hecho de que él sepa ciertas cosas más que otras no lo hace a usted un ignorante ni tampoco lo justifica de que no verifique si lo por él dicho “es así”. Lamento recordarle que mientras usted escuche a falsos profetas, su negligencia en escudriñar la Escritura lo convierte en cierta manera en cómplice de ellos, y lo mismo sucede con los “escatólogos” cuando usted les cree sin verificar por usted mismo en la Escritura, si las cosas que dicen “son así”.

“Nos vamos en Septiembre”

No es sorpresa entonces que estemos llegando al colmo del atrevimiento por estos días en lo que respecta a las predicciones con respecto al fin del mundo. Declaraciones espectaculares como la escuchada recientemente por el Dr. Armando Alducin, cuando dijo claramente “Nos vamos en Septiembre”, son un claro ejemplo a lo que me refiero.

Sugiero que no nos centremos en discutir si él se refirió a Septiembre del 2015 o a cualquier otra fecha, por ejemplo Agosto del 2035. Yo escuché esta charla y sé lo que escuché, aunque muchos de sus seguidores digan que eso no fue lo que quiso decir. Sin embargo, dejaré eso de lado porque para mí y para cualquier cristiano que ame a Cristo más que el día y la hora en la que viene, la fecha de Su retorno es irrelevante para nosotros.

Digo irrelevante porque no solo determinar la fecha de Su regreso o del arrebatamiento (no discutiremos detalles por el momento) no es prioridad para nuestras vidas, SINO QUE, bíblicamente es imposible hacerlo, a menos que alguien esté preparado para torcer la Escritura. Insisto, la fecha del Juicio es irrelevante, de hecho, tan irrelevante que el Señor siempre instó a Sus discípulos a que estuviesen preparados “para el viaje eterno” muy por encima de la fecha en la que su “viaje eterno” fuese a comenzar.

Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche1 Tesalonicenses 5:2

Ahora, o interpretamos estos versículos de manera natural; “el ladrón no avisa antes de entrar en casa”, o los tomamos de manera no natural: “el ladrón llama al dueño de la casa para dar pistas de cuándo va a entrar”. ¿Se dan cuenta? El carácter absoluto y la claridad del E.S. a través de los escritores inspirados es indiscutible: EL SEÑOR NO AVISARÁ A NADIE y esto incluye la imposibilidad de que haya una manera de “descrifrar la profecía” con el fin de llegar a una fecha. Es totalmente imposible… ¿por qué?

Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche;2 Pedro 3:10

A nuestro Señor, como lo mencioné, le plació que estemos siempre preparados en vez de estar angustiados por lo que vemos u oímos. El respetado pastor mexicano Armando Alducin (con quien difiero radicalmente en muchos aspectos de índole doctrinal) recientemente pronunció las infortunadas palabras: “Nos vamos en Septiembre”. Muchos han llegado a la conclusión natural de que él hablaba del 2015, basados en el contexto en general de esa charla y en las palabras que preceden “Nos vamos en Septiembre”. Sus seguidores han refutado vehementemente de que no se refiere a este año.

Pero, de nuevo, el punto no radica si es Septiembre del 2015 o del 2035. La causa del garrafal error, fue que se atrevió a decir “Nos vamos en Septiembre”. Como digo, el Dr. Alducín es muy conocido y me dirijo a él con sumo respeto, tratando de ser justo y objetivo al analizar sus palabras.

Supondremos en primer lugar que el Dr. Alducín tiene más o menos 55 años. Luego tomamos una mera estadística Mexicana, que nos muestra que el promedio de vida en México es de 75 años para los varones, adultos mayores. Entonces, asumiendo que el pastor tenga 55 años, le quedan (obviamente desde una perspectiva hipotética) 20 años antes que el Señor lo llame a casa (la verdad lo considero un hermano en el Señor, a pesar de cualquier diferencia doctrinal).

Ahora, ¿de dónde vengo y para dónde voy? Vengo de la afirmación “Nos vamos en Septiembre” y voy a probar que cuando él dijo “Nos vamos en Septiembre” especuló, afirmando que el Dios que dijo “ni el día y la hora nadie sabe” vendría por los Suyos en un Septiembre que puede ser ubicado entre el 2015 y el 2035.

Es importante notar que el Dr. Alducin dijo “Nos vamos” incluyéndose claramente él mismo en esa frase. Es decir, en palabras sencillas esto fue lo que dijo: “Nos vamos con el Señor en Septiembre, entre el 2015 y antes de que muera” y si tomamos las estadísticas Mexicanas como algo base, entonces sería de esta manera: “Nos vamos con el Señor en Septiembre, entre el 2015 y el 2035

Si los seguidores del Dr. Alducin niegan que es en Septiembre de 2015, no hay problema porque el error no radica en el año sino en el de asignarle al Dios soberano que dijo “ni el día y la hora nadie sabe” un slot para Su venida, que va desde ahora hasta antes de que el Dr. Alducin vaya al paraíso de Cristo.

Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.Mat_24:36

La teología tradicional hace referencia al “momento del justo juicio de Dios”. Otros dicen que es al momento del “rapto secreto de la iglesia”. Otros dicen que es a la aparición del anti-Cristo. Es increíble ver la plétora de interpretaciones. De cualquier manera y sea cual sea la interpretación, nadie sabe el “día ni la hora”. Y parece ser que los escatólogos cristianos contemporáneos no han aprendido las vívidas lecciones de sus antecesores. Parece ser que  los escatólogos cristianos no han tomado escarmiento, ni de las profecías fallidas que predecían el retorno de Cristo, ni tampoco de aquellas erróneas interpretaciones bíblicas acerca del retorno del Cristo. De seguro los Ruselitas (la secta autodenominada “Testigos de Jehová), o los Milleritas (la secta denominada “Adventistas del Séptimo Día”) deben refrescar nuestras mentes de que estas prácticas son todo, menos obedientes a la Escritura.

Entonces, me pregunto, ¿por qué persistir en hallar una fecha o un mes o un año, cuando nadie sabe ni el día ni la hora? Las excusas hacen fila para hablar: unos amigos argumentan que el Señor se refería al día del juicio; entonces basados en esto, muchos afirman que aunque que el día del juicio es sin lugar a dudas imposible de calcular, el día del rapto sí podía ser predecible. Otros dicen que es verdad, que no podemos determinar el día ni la hora, pero que sí el mes… Me pregunto: ¿cuál es la exégesis del Dr. Alducín de lo que significa 1 Tesalonicenses 5:2, 2 Pedro 3:10 y Mateo 24:36?

No es nada personal en contra del Dr. Alducín y el Señor sabe que no es ese el caso. El punto es que ese “Nos vamos en Septiembre” ha sido una imprudencia total sin fundamento bíblico alguno que nace de la incorrecta interpretación de las “lunas de sangre”. Como ya lo expusimos,  y basado en cuentas prudentes, el Dr. Alducín cuenta con 20 años para que suceda algo que valide su interpretación bíblica de la profecía. Luego, si nada sucede en ese período de tiempo, puede que pase a la historia como un charlatán y, personalmente como hermano en Cristo, ese no es mi deseo. Hubiese deseado más bien que se hubiese refrenado de emanar severa afirmación. Yo hago un humilde llamado para que quienes aprecian al Dr. Alducín (y son muchos para su beneficio) sean humildes y no busquen excusas diciendo: “el Dr. Alducin no quiso decir esto, lo que quiso decir fue aquello”.

La Tétrada de lunas rojas

Citemos solo 2 fuentes (pues abundan) que nos hablan claramente del fenómeno natural conocido como la tétrada de lunas de sangre, base fundamental sobre la que se apoya la afirmación del Dr. Alducin: “Nos vamos en Septiembre”.

La profecía de Joel 2:31 dice

El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová.Joel 2:31
  • Ahora, es fundamental señalar que como el calendario judío es lunar, una sexta parte de los eclipses ocurrirá durante las fiestas de la Pascua y de los Tabernáculos. Por otra parte se han producido 62 tétradas desde el Primer Siglo, haciendo la aclaración que sólo 8 de estas tétradas han coincidido con ambas fiestas. Como si fuera poco, 3 de los 4 eclipses en la tétrada no serán visibles en la tierra de Israel. (Bruce McClure y Deborah escribiendo al respecto de este fenómeno en Earth & Sky)
  • “En el siglo 21”, Lisle dice, “vamos a experimentar 85 eclipses lunares en total, incluyendo los once que ya han sucedido. “Tétrada” es una secuencia de cuatro eclipses lunares consecutivos separados por seis meses cada uno. Tétradas no son nada inusuales. De hecho, el siglo 21 experimentará 8 tétradas. Por lo que es estadísticamente inevitable que algunos de ellos se produzcan en las fechas de interés mencionadas por quienes abogan que es una señal del fin”. Prosigue, “Los eclipses lunares coinciden regularmente con las fiestas judías ya que el calendario judío se basa en el ciclo lunar. Estar sorprendido por la aparición de un eclipse lunar en una fiesta judía”, dice Lisle, “sería como estar sorprendido de que el día de Acción de Gracias caiga los días jueves por los próximos diez años sin parar” El momento de la segunda venida del Señor, no se puede predecir de antemano (Mateo 24:36), señaló Lisle, “Pero los eclipses lunares se pueden predecir aún con siglos de antelación y por lo tanto, debe quedar claro que se trata de dos eventos no relacionados”. “Un eclipse lunar es un evento hermoso, y que cualquiera puede observar”, ha indicado. “Somos capaces de predecir estos eventos sólo porque Dios sostiene el universo de una manera rigurosamente consistente. Así que debemos disfrutar de la belleza de estos eclipses lunares y agradecer al Señor por Su provisión para con nosotros ” ( Jason Lisle, Científico Astrofísico del Instituto para la Investigación de la Creación)

Espero que la verdad bíblica de nadie sabe ni el día ni la hora”, junto con la evidencia presentada de lo que significa este fenómeno natural, nos ayude a entender de una buena vez por todas, que en verdad nadie sabe ni el día ni la horay que esos fenómenos no son más que fenómenos totalmente naturales.

Yo deseo hacerle un llamado a usted como hermano en el Señor para que termine de leer este artículo y pida la gracia del Señor para responderse a esta pregunta con sinceridad: ¿usted cree que este mes va a pasar algo espantoso porque los “escatólogos modernos” así cree, o porque Dios se lo ha mostrado a usted a través de Su Palabra? En otras palabras: ¿le ha creído usted a las interpretaciones personales de los “escatólogos”, o, por el contrario, el Espíritu Santo lo ha iluminado en su estudio de la Escritura y lo ha convencido de que sí sucederá algo?

Un error bíblico halla una gran cantidad de combustible en las personas que no juzgan las enseñanzas sino que se “tragan todo entero”, en especial, todo lo sensacional. ¡Oh, sí! ¡Lo sensacional! Las dos áreas de la Teología por la que más se interesa la iglesia profesante es la profecía y la escatología. Las iglesias que predican el Evangelio son sostenidas por el Señor, a Dios damos gracias por ello. Pero las auto-denominadas iglesias proféticas y escatológicas son las que más han visto entrar personas en los últimos 10 años.

Muchos de quienes entran van en busca de que les digan qué va a pasar con ellos (profecía) y que les digan cuándo se cierra el telón de este mundo (escatología). Muchos van por el futuro, descuidando su presente espiritual. No la santificación, no, dicen ellos, sino la escatología. No la Escritura, no, dicen ellos, sino a la profecía.

Amigos, yo no estoy asegurando que no va a pasar nada, no soy Dios. Solo soy una de aquellos (quizás pocos en una cristiandad excesivamente curiosa e inquieta, diría yo morbosa) que hallo más beneficio en doblar mi rodilla orando por el perdón de mis pecados y por gracia para avanzar en santificación, que en entrar en el terreno de la especulación bíblica.

Fin del mundo, otro fin del mundo… más fines del mundo…

Lamentablemente por estos días se tejen increíbles teorías fantasiosas que van desde catástrofes científicas producidas por el CERN (Suiza) hasta el impacto de meteoritos. Los involucrados van desde el dirigente de la iglesia católico romana, Francisco, hasta el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. Los grupos implicados van desde los Illuminati hasta los Judíos Ultra Ortodoxos. Y he aquí usted (quizás una persona altamente curiosa) atrapado justo en el medio.

Históricamente no es difícil probar que la raza humana ha tendido a acomodar lo que sucede a su alrededor con el fin del mundo y siempre se ha equivocado. Solo por mencionar un par de ejemplos: ¿cuántos de nosotros no escuchamos que la mirada del último papa era la del anticristo mismo? ¿Cuántas veces al Rey de España no se le ha llamado el anticristo? ¿Quiénes no marcaron el derribamiento de las Torres Gemelas en Nueva York en el 2011 como el principio inminente del arrebatamiento de la iglesia? ¿Qué no nos acordamos del 21 de diciembre de 2012 a las 11:12 UTC, con la predicción Maya acerca del fin del mundo? ¿Acaso el 10 de Marzo de 1982 no se alinearían los planetas y sería el fin? ¿Qué hay del nacimiento del estado de Israel”, “el Tsunami de la India”, “El presidente de color en los Estados Unidos”, “Los desastres financieros”, etc..?

Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.Mateo 24:36

Para terminar…

Llego lamentablemente a la conclusión que las especulaciones escatológicas modernas no sólo son desobedientes sino que no aportan nada bueno a la iglesia del Señor, al menos a la verdadera iglesia de Cristo.

Quizás ellos digan: “¡Claro que aporta algo bueno para la iglesia!”. Pero yo replico: ¿acaso el temor del juicio es una razón justa para buscar al Señor? ¿Acaso el miedo de irse para el infierno es la base sobre la que el pecador debe clamar el perdón de pecados? El Evangelio no necesita de fechas para mover los corazones de las personas. El verdadero pueblo de Dios no necesita saber cuándo viene Cristo, con excepción de aquellos que andan encantados por las profecías y sus interpretaciones. Si ustedes son verdaderos pastores (y no dudo en lo más mínimo que personas como el Dr. Alducín lo sea) tienen la obligación de tocar la trompeta del Evangelio para (por la gracia de Dios) despertar el alma de quienes duermen, en vez de concentrarse a entender las trompetas de Apocalipsis. Ustedes tienen una trompeta que sonar, dejen que el Señor de la orden para que las otras suenen a Su regreso, ustedes suenen con todas sus fuerzas la trompeta del Evangelio antes que suenen las que anuncian la venida del Señor.

¡Señores escatólogos, prediquen el Evangelio! A eso los llamó el Señor. Insten a sus ovejas a estar preparados en todo momento para “aquel eterno y glorioso viaje” y no será necesario calcular las posibles fechas de ese viaje. Aunque es probable que hagan caso omiso a mi ruego, sobre ustedes queda la responsabilidad de que sus interpretaciones, fechas y demás, no solo estén ofendiendo al Señor, sino que estén ayudando en cierta manera a la formación de una “cultura cristiana” que deje para poner “su casa en orden” solo días antes de las fechas de las que ustedes hablan. Cesen de intentar inútilmente hallar una hora, un día, un mes o un año, para el glorioso regreso del Salvador. Cesen de creerse listos y querer entender algo a lo que el Señor decidió infundir el factor de sorpresa soberana y cuya enseñanza dejó diáfana en Su Palabra

Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.Mateo 24:36

El Padre Nuestro dice: “Venga Tu Reino”, no: “¡Dinos cuándo viene!”. Vuestro llamamiento no fue a entretener a los curiosos que quieren saberlo todo pero (que en su mayoría) no quieren escudriñar nada (la Escritura). El Señor comisionó a los pastores para predicar el Evangelio y para que por medio de éste, muchos fueran salvos.

Si sucede algo en Septiembre, ¡Gloria sea a Dios!, sino, ¡Gloria sea a Dios! Enfoquémonos en el hecho de que el Señor nos llamó a ser evangelistas y no escatólogos. Sugiero de manera respetuosa en el amor de Cristo que empleen su tiempo en predicar el Evangelio, porque el Evangelio del Señor y no la escatología,

es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.Romanos 1:16
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