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El cristiano y Papá Noel: ¡La Herejía del Ho! Ho! Ho!

Para la mayoría de los niños, las personas mejor conocidas en la época de la Navidad, son Jesucristo y Santa Claus, llamado en este artículo, Papá Noel.

Aunque los niños pequeños no tendrán problema en distinguir entre el bebé en el pesebre y el místico hombre que vuela por el cielo, puede haber ser una gran confusión al tratar de distinguir entre la realidad y la fantasía, es decir, entre la Deidad verdadera del hijo de Dios y el carácter mítico de Papá Noel.

La historia de Papá Noel es verdaderamente simple. Es un carácter mítico basado en uno real que murió hace ya mucho tiempo y que trae regalos a los niños en la época navideña. Alguien podría decir que sólo se trata de una historia de un anciano inofensivo que obsequia regalos a los niños felices, en un punto específico del calendario. Sin embargo, puede ser que la encantadora historia de este personaje aparentemente benévolo forma un peligroso tumor maligno en la mente de los niños, a través de la mezcla de la deidad del Señor Jesucristo y el carácter mítico, irreal y fantasioso de Papá Noel.

La falta de diferenciación entre la naturaleza mítica de Papá Noel y la real Deidad del Señor Jesucristo, ocurre –sorpresivamente- también en adultos, quienes dan tanta credibilidad a las características mágicas de Papá Noel como al maravilloso carácter de Dios: Su omnipresencia, omnipotencia y omnisciencia. Estos tres atributos de Dios muestran su poder ilimitado, su conocimiento eterno, perfecto y universal, y su presencia en todo el universo.

Para los niños que creen en Papá Noel que escuchan una y otra vez las fantasiosas historias de sus poderes sobrenaturales, de su habilidad para saberlo todo y de su presencia invisible, existe una fuerte posibilidad de que, en sus mentes aptas y propensas a las impresiones, ocurra una fusión entre Papá Noel y Dios.

Papá Noel desafía la natural leyes de la naturaleza y de la razón

En primer lugar, a través de su supuesto poder, Papá Noel desafía las leyes de la naturaleza. Él viola la ley de la gravedad con la ayuda de ocho Renos.  Él lleva una carga aparentemente infinita de regalos, suficiente para todos los niños del mundo (y lo lleva en el infinito espacio con el que cuenta su trineo). Aunque Papá Noel es bastante gordo, éste se desliza sin problema alguno a través de reducidos espacios como las chimeneas, y pasa a través del humo y de las llamas sin nunca quemarse. A los ojos de los niños, Papá Noel puede hacer muchas más cosas que papá y mamá. Papá Noel es más parecido a Dios que cualquier otro.

En segundo lugar, a Papá Noel se le atribuyen todo tipo de conocimiento supremo y perfecto que lo habilitan para saber todo acerca de cada niño – su comportamiento y aún sus pensamientos. El típico canto inglés “Papá Noel ya viene a la ciudad” evoca e intenta que los niños se comporten bien, aunque sea en la navidad, porque:

Papá Noel te ve cuando duermes; Él te ve cuando estás despierto; Él sabe si tú te has comportado bien o mal; ¡Así que compórtate bien, por tu propio bien!Canto decembrino inglés

Papá Noel parece tener más conocimiento que todo ser humano que vivió o que vive. ¿Cómo lo puede saber todo? ¿Es él Dios?

En tercer lugar, Papá Noel aparece en todo el mundo en una sola noche. Él se manifiesta corporalmente en la casa de cada niño y niña, en cualquier lugar de esta, que el niño se pueda imaginar. Las hazañas de Superman palidecen en comparación con las de Papá Noel. Superman se describe como “más rápido que una bala, más poderoso que una locomotora… salta de edificios de un solo salto…” Pero ni aún Superman puede visitar un número infinito de casas, o bajar por un número casi infinito de chimeneas, con un número casi infinito de presentes, para un número casi infinito de niños – y todo esto en tan sólo una noche de las nuestras. Sólo un “dios” puede tener tal poder, conocimiento, y presencia.

Aún la aparente inofensiva risa de Papá Noel “Ho, Ho, Ho” hace eco de una palabra familiar asociada con Dios. La risa de Papá Noel es “Ho-Ho-Ho”, no es simplemente “Ho, Ho” (dos veces) sino “Ho-Ho-Ho” (tres veces). Ese “Ho” es una forma acortada de Holy, que en el idioma inglés significa Santo. Ese triple “Ho-Ho-Ho” es la forma abreviada de “Holy, Holy, Holy”. Ese triple “Ho-Ho-Ho” parece ser una coincidencia muy grande para obviarla, dados los argumentos presentados… Ese triple “Ho-Ho-Ho” suena como aquel glorioso “Santo, Santo, Santo” en Isaías 6:3 “Santo, Santo, Santo es el Señor, la tierra está llena de su gloria”. Aunque esto sólo puede ser una similitud llevada demasiado lejos, la verdad es que a Papá Noel se le ha dado una figura de alguien divino, a Papá Noel se le ha transfigurado en una divinidad.

Que Papá Noel haya sido transformado de un antiguo “santo” llamado “San Nicolás” en un Deidad vestida de rojo, no parece ser un grave problema a simple vista, hasta que nos preguntamos: ¿Quién ejecutó dicha transformación y a quién se intenta suplantar? Aquel que cuenta esta fantasiosa historia al niño es el elemento crítico y crucial de esta transformación.

Los padres o responsables: personas significativas para el niño

El progenitor o la figura parental es la persona más importante y más influyente en la vida de un niño pequeño. Esta importante persona es a menudo la que le comunica con gran entusiasmo a su hijo aquella historia de Papá Noel. El niño que escucha aquel cuento es un niño pequeño que se encuentra en una edad llena de asombro, pero también de vulnerabilidad.

Durante sus primeros seis años, el niño está absorbiendo los muchos misterios de la vida y es receptivo a todo lo que escucha. Y lo que se dice está lleno de imágenes y metáforas, con símiles y símbolos, muchos de los cuales son percibidos por la mente joven como realidad literal. Cuando una historia fantasiosa se cuenta como una verdadera y los padres la cuentan como creyéndola ellos mismos, los niños la reciben como cierta y también la creen.

Aquel ritual de la historieta de Papá Noel, es una mentira contada por la persona más significante en la vida del niño, a una edad en la cual el niño es impresionado fácilmente. Esta historia de Papá Noel es una mentira fatal, debido a que se cuenta cuando un niño está formando sus conceptos acerca de Dios y acerca de las cosas fundamentales de la vida. Es una tragedia que durante el mismo tiempo en el que el niño está intentando comprender la realidad que lo rodea, sus padres siembren en ellos la imagen de un dios falso (que es Papá Noel) y de una falsedad (la historia de Papá Noel).

Los milagros de Papá Noel

La mentirosa historia de Papá Noel contada como una verdad, es un alejamiento y una distracción de la verdadera historia de la Navidad y del Dios verdadero, Quién es el Señor Jesucristo. En lugar de enseñar la verdad espiritual y Escritural a un hijo durante la edad en la cual su receptividad está abierta, muchos adultos alimentan a sus propios niños de deshonestidades y distorsiones, que eventualmente los pueden conducir al ateísmo. Desde el punto de vista de los niños, si lo de Papá Noel es una mentira disfrazada de verdad, entonces tal vez Dios predicado de verdad sea también una mentira. Es difícil para un niño de creer en Jesús si él ha sido engañado y ha creído en la fantasiosa historia de Papá Noel.

Mentiras piadosas so pretexto de diversión sólo confunden a un niño en relación con la verdadera historia bíblica.

Jesús realizó su primer milagro en Caná de Galilea. A lo largo de los Evangelios, el Señor Jesucristo sanó a enfermos, hizo que los cojos caminaran, e incluso resucitó a los muertos. Pero si a un niño se le cuentan los milagros de Papá Noel y más tarde se entera de que son falsas, ¿qué pensará también de los milagros del Señor Jesucristo? Si la falsa historia de Papá Noel es contada como una verdad y luego revelada como un mito, ¿Será Jesús también reducido a un personaje mitológico? ¿Serán sus maravillosas y poderosas obras (la sanidad de los enfermos y la resurrección de los muertos, sólo por mencionar algunas) dejadas de lado como una fantasía de la infancia?

A razón de que Papá Noel viene con regalos tangibles, la comparación entre el Señor Jesús y aquel que ofrece (Papá Noel) puede agravar aún más la farsa. El contraste entre la recompensa material e inmediata de Papá Noel y las futuras recompensas (o bendiciones) espirituales del Señor Jesus, pueden engendrar más amor por Papá Noel que por el Señor Jesús. La anticipación y la emoción que rodea la espera de Papá Noel puede eclipsar totalmente a Jesús y el glorioso mensaje del Evangelio.

Para los niños pequeños, Jesús puede aparecer insignificante al lado de la persona que los deleita con fantásticos juguetes y dulces. Los niños pequeños tienen la capacidad creativa de disfrutar de la fantasía en un mundo donde ellos pretenden que sus fantasías cobren vida, haciendo la aclaración de que este mundo ficticio es casi tan real para ellos como el mundo real. Ellos tienden a mezclar la realidad y la irrealidad y a entrelazar los hechos con la ficción. Los niños están abiertos a creer casi cualquier cosa.

Por otra parte, los niños son capaces de disfrutar de la fantasía como una fantasía, si la fantasía es tratada y contada estrictamente como tal. De hecho, si a los niños se les dice la verdad acerca de Papá Noel, ellos quizás puedan pretender que Papá Noel existe sabiendo de que en realidad Papá Noel no existe. La diferencia radica en que, si decimos la verdad acerca de este mítico personaje, es preferible que los niños pretendan que Papá Noel existe sabiendo que no existe, y no que crean sinceramente que Papá Noel existe y luego se sientan grandemente traicionados por sus padres y profundamente decepcionados con la vida, al darse cuenta de que la existencia de Papá Noel fue toda una gran farsa.

El dolor al descubrir la verdad

Obviamente no todos los niños serán afectados de la misma manera por el engaño del papá Noel. Sin embargo, la gente continuamente habla del trauma, cuando la verdad es finalmente revelada o descubierta. Otros niños creen que son muy listos y creen que fueron lo bastante inteligentes como para entenderlo todo, el punto es que luego aplican su “inteligencia” a las “historias acerca de Jesús”.

Los niños no necesariamente llegarán a ser ateos porque han sido engañados por el mito de Papá Noel, pero esa mentira de Papá Noel, puede bien constituirse en los primeros escalones para que el niño más adelante descienda en dicho ateísmo. El siguiente poema revela conmovedoramente esta posibilidad:

Poema “El Escéptico” – Por Robert Service
Mi Papá Noel falleció cuando yo tenía apenas 7 años.
A los veintiún años, perdí mi esperanza del Cielo.
Sin embargo, en ninguna de estas edades hay maldición;
Mi maldición yace en el hecho de que yo no sé cuál pérdida me lastimó más…
Si la de mi Dios o la de mi Papá Noel.

Los padres que les dicen a sus hijos la verdad sobre Papá Noel y la verdad sobre el Señor Jesucristo nutrirán tanto la confianza de sus hijos en ellos, como también la fe. Estos padres despojarán a este personaje mítico de sus falsos poderes y les hablarán a sus hijos de los atributos de Dios. Estos padres quitarán la mentira de un personaje inexistente que jamás da nada a nadie, y hablarán de la verdad de un Dios que da a quienes se arrepienten y creen en Él, la salvación que nadie merece.

Ellos quitarán, por medio de la verdad, el foco de la atención de los niños hacia Papá Noel y harán hincapié en Cristo como centro de sus vidas.

Los padres deben decir siempre la verdad acerca de Papá Noel, así como deben siempre decir la verdad acerca de las demás “celebridades míticas”, como el conejo de Pascua, o como el ratón Pérez (conocida en otros países como el “hada de los dientes”).

Lo cierto del caso es que cuando, primero, hablamos la verdad con la Verdad; y segundo, hablamos y explicamos la fantasía como lo que en realidad es, es decir, como algo inexistente, ésta fantasía puede ser en “cierta manera manejada” por los niños sin el pecado de la decepción y de la mentira. La verdad acerca de este viejo alegre apodado Papá Noel debe ser dicha, y debe ser dicha con el fin de evitar la herejía del «Ho-Ho-Ho”.


Notas del traductor

  1. Este artículo ha sido traducido con la autorización del Tabernáculo Metropolitano pero sin la participación del equipo oficial de traducciones.
  2. Este artículo fue escrito por Martin Bobgan, para una edición del Magazine The Sword and the Trowel, en la década de los 80.
  3. Por favor presten atención: Este artículo sólo habla de Papá Noel y del error que sería engañar a los niños con esta historia ficticia y no habla de la navidad como tal. Si desea mirar cual es el punto de vista de pastores reformados en la actualidad acerca de la navidad: personas como el Dr. Masters, R.C. Sproul y John MacArthur ya han dicho lo suficiente al respecto.
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