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El lamentable retrato de muchas iglesias en la actualidad

El lamentable retrato de muchas iglesias en la actualidad a través del lente bíblico

Amados, quizás este breve artículo no aporte nada nuevo para muchos, lo entiendo. Quizás sea rechazado por otros y de igual manera lo entiendo. Pero quizás por la gracia de Dios, haya alguien “allí afuera” a quien el Señor le esté mostrando por medio de Su Palabra que la iglesia donde se congrega se ha desviado de la verdad. Es precisamente a esos amigos a quienes llevo en mi mente al escribir este breve artículo y por quienes ruego que por la gracia de Dios sean sacados de estos lugares donde se predica el error.

Este artículo no pretende describir en detalle toda la gama de problemas que lamentablemente se puede ver en las iglesias en días en los que vivimos. Tampoco describe todo el espectro de errores doctrinales dentro de las mismas. De la misma manera en la que un fotógrafo decide abarcar cierta parte del paisaje a través del lente de su cámara, así también el autor de este artículo tratará de “abarcar o enmarcar” ciertos aspectos característicos de la iglesia moderna en este breve escrito.

Sobra recordar que vivimos en pleno siglo XXI y los avances de la tecnología son francamente sorprendentes. Aún después de estar ausente 17 años de mi país, encuentro a un país donde en muchas entidades gubernamentales, las largas filas se han cambiado por los formularios “en –línea” y trámites tan complejos como la declaración de renta, se han simplificado a través del internet; todo eso es digno de ser destacado y tal avance la mayoría de personas lo catalogamos como positivo.

Sin embargo, existe algo preocupante y es de hecho, la metamorfosis doctrinal en muchas iglesias locales y denominaciones del cristianismo. Uso la palabra metamorfosis porque es la más apropiada para describir el cambio de forma, propósito, planes y de objetivos de muchas llamadas iglesias cristianas en la actualidad. En vez de afirmar que las iglesias están influenciando positivamente a la cultura y al mundo que los rodea, tenemos que reconocer lamentablemente que en la inmensa mayoría de los casos, es la cultura y el mundo que están influenciando la iglesia de manera negativa.

Por esa razón, cuando usamos la Biblia con el fin de “tomar una foto” a la iglesia en la actualidad, no podemos dejar de llorar al ver el estado lamentable en el que se encuentra.

El trasfondo bíblico no debe cambiar

Decíamos que parte de los avances tecnológicos son positivos. No estamos en contra del progreso y del avance en la ciencia o en la medicina, siempre y cuando estos sean éticamente aceptables bajo el estándar bíblico. Pero el modelo de la iglesia de Cristo no fue diseñado para evolucionar al ritmo del tiempo ni de la cultura; afirmar que sí lo sea, sería afirmar que la iglesia es la parte que debe conformarse (amoldarse) al mundo y no viceversa.

El trasfondo de la foto que tomamos lo componen los métodos bíblicos, todas las normas por las que la iglesia de Cristo, como aquella novia limpia, santa, pulcra y fiel se debe regir y debe obedecer. El trasfondo lo constituye la voluntad Divina y no las ideas humanas. Una vez más, en toda fotografía que apreciemos de una iglesia, debemos observar claramente el trasfondo como marco de la foto.

Si lo que hace esta o aquella iglesia no se rige por los parámetros Escriturales, es evidente que el trasfondo no permitirá diferenciar si la foto de lo que vemos es la de una iglesia de Cristo o la de un grupo de rebeldes que se cree iglesia. Jamás podemos transarnos o acostumbrarnos a ver la foto de la iglesia como la de aquella novia sucia por haberse prostituido con las ideas y formas y costumbres del mundo: las idea humanas no hacen parte del trasfondo de una buena foto a una iglesia, ni una novia sucia es lo que queremos ver en la misma.

¿Podemos cambiar los métodos, el patrón y el fundamento bíblico?

Lo primero que se nos viene a la mente es «desde luego que no» pero muchos de quienes quizás dicen «jamás lo podemos hacer» son quienes viven en iglesias cuyos fundamentos bíblicos han sido destrozados o afectados con la inclusión de ideas y pareceres humanos.

La genuina iglesia que se compone de los redimidos por Cristo es aquel cuerpo donde ninguno de los integrantes ni puede ni tampoco tiene la capacidad de cambiar nada, sino el deber de obedecer lo que está escrito. La iglesia, utilizando otra metáfora bíblica, es aquel edificio que no puede ser modificado por voluntad de uno de sus obreros. La iglesia es aquella “familia” que no puede ser gobernada por ninguno de los miembros, sino por el Padre Celestial.

Cuál es la conclusión inmediata del párrafo anterior? Que nadie puede sobre-edificar sobre los fundamentos establecidos en la Palabra. Ninguna idea puede convertirse en un nuevo fundamento por muy buena que tal idea parezca ser, porque la iglesia de Cristo siempre ha tenido sus cimientos (nótese el presente perfecto del verbo) en la Palabra de Dios y jamás estos, podrán ser alterados, modificados, mejorados o eliminados.

edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismoEfesios 2:20

Y ciertamente, no sobra decir que Pablo no tiene en mente a los impostores que se llaman a ellos mismos en la actualidad “profetas” o “apóstoles”.  ¡Nadie tiene el poder ni la potestad para cambiar las formas ni los patrones bíblicos! Cuando estos se cambian en aras de la innovación, entonces esa metamorfosis distorsiona la foto y terminamos con el retrato que tenemos en la actualidad: personas que cuando se reúnen se asemejan más a un espectáculo, que en el mejor de los casos es una Teletón de recaudación de fondos y que en el peor, es un espectáculo circense.

¿Cuáles son algunos de los elementos que podemos ver en la foto actual de la mayoría de “iglesias”?

Paso entonces a enumerar y brevemente sustento algunas de las cosas que podemos observar en nuestro retrato de la iglesia moderna tomado con el lente bíblico. Advierto que la lista a continuación no es ni extensiva (la he limitado con el fin de mantener este artículo corto) ni tampoco exclusiva (es decir, hay muchos más factores que se pueden observar)

La iglesia moderna se caracteriza por las siguientes aberraciones:

1 Mucha parte de la iglesia moderna está descontenta con el modelo y con los planos de la iglesia del Nuevo Testamento. Las instrucciones que el Señor proveyó sabia y perfectamente desde Génesis hasta Apocalipsis no parecen ser suficientes. Muchas de las iglesias en la actualidad añaden sus propias palabras, normas y profecías mientras quitan callada y discretamente las de Dios, según más les convenga…

Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.Apocalipsis 22:19

De hecho, la mayoría de las corrupciones de la Sagrada Palabra de Dios ha sido hecha por quienes han profesado alguna forma de cristianismo…” Este versículo ciertamente se refiere al mensaje del libro de Apocalipsis, pero sin lugar a dudas nos provee un claro ejemplo de la tendencia de personas en aquel entonces y mayormente de “pastores de iglesias” en la actualidad, a cambiar, quitar, sustraer o adicionar palabras de la Biblia.

Toda iglesia que cambie, quite, sustraiga, adicione, reinterprete o invente palabra alguna contraria a la intención del Espíritu de Dios al inspirarla, se hace maldita y hereje.

Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.Judas 1:3

La palabra fe, en este versículo, significa fe a las doctrinas del Evangelio. Es llamada fe porque esa es la gracia cardinal de la religión cristiana. No es la fe personal porque el contexto de la carta no lo expone así. Es la fe que resume el conjunto de verdades salvadoras… a eso hace referencia.Fíjense luego en dos aspectos. El primero: Cuántas veces la doctrina es dada y el segundo, si es que una nueva doctrina o palabra, puede ser dada en la actualidad. La respuesta es en ambos casos negativa. La doctrina es sólo una y fue entregada por Dios a los santos a través de la revelación especial una sola vez. Fíjese ahora en el tiempo verbal en el pasado tenso: fue. Ya no es entregada ni tampoco, continúa siendo entregada, sino por el contrario, ya fue entregada.

No se espera una nueva doctrina ni tampoco una nueva manera de servir a Dios y por ende todo lo novedoso que aparezca jamás debe ser aceptado.

Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. V9 Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Gálatas 1:8-9

Nadie en lo absoluto, y mucho menos, nadie dentro de la verdadera iglesia de Cristo tiene la autoridad para afirmar que Dios le revela o le muestra “cosas”. Eso es totalmente imposible. Pero ¿por qué? Quizás se pregunten muchos. Porque lo que Dios tenía para hablarle a la humanidad, ya lo hizo (ya lo ha entregado en Su Palabra).

Dios no habla audiblemente ni revela nuevas cosas o doctrinas a nadie porque Dios no es fuente de confusión.

Fijémonos en la confusión tremenda que sectas herejes como los Testigos de Jehová, Adventistas del Séptimo Día,Los Mormones y la Luz del Mundo (sólo por mencionar algunas) han causado. Los personajes depravados que fundaron estas sectas (y que jamás pueden ser llamados cristianos, jamás) lo hicieron porque creyeron que Dios les habló de manera personal y particular, mostrándoles nuevas maneras de creer en Él y nuevas doctrinas.

Espero no ofender a nadie, pero si usted profesa la fe en Cristo y a pesar de tener la guía de Dios en la Biblia perfectamente revelada y totalmente suficiente, usted cree que Dios habla nuevas doctrinas, revelaciones, etc. a usted o al «pastor» o profeta de su congregación, usted se está asemejando peligrosamente a los fundadores de estas sectas satánicas con doctrinas de demonios que también creyeron que Dios les hablaba.

Acaso “Dios me habla y me revela esto o aquello y me habla para ordenarme qué camino debemos seguir” no es el argumento que todos los auto-denominados «profetas y apóstoles» usan para diferenciarse de sus oyentes incautos con el fin de llevarlos a una obediencia servil?  Acaso “Dios me habla y me muestra nueva revelación en esto o en lo otro” no es una frase típicamente usada por los falsos maestros para mostrar su falsa espiritualidad con el fin de enseñorearse sobre aquellos que supuestamente «no la pueden escuchar»? 

Al comparar la foto del estado de la iglesia contemporánea con el trasfondo del Nuevo Testamento, encontramos que la voluntad de Dios fue revelada a los santos profetas y apóstoles (excluyo a los impostores modernos que se llaman así mismo profetas y apóstoles) una y sólo una vez. ¿Qué quiero decir? Que la santa doctrina bíblica ya fue entregada por Dios. Lo que el hombre necesitaba saber ya lo reveló Dios al hombre. Estas palabras son suficientes, infinitamente autoritativas y eternamente claras.

Toda iglesia cristiana y toda persona que afirme que recibe nueva revelación doctrinal directamente de parte de Dios para justificar sus obras, se hace mentirosa, porque como decía John Owen:

Si la revelación es la misma de la Palabra, era totalmente innecesaria pues ya estaba escrita y si es nueva, es hereje, porque va en contra de lo que ya estaba escrito. John Owen

2 Mucha parte de la iglesia profesante (o de quienes creen ser o dicen ser cristianos) tiene a personas que en realidad no son pastores legítimamente llamados por Cristo sino que son enemigos de Cristo, de Su iglesia y de Su Palabra (a pesar de tener apariencia de piedad y de “hablar cosas que dice la Biblia”)

Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. 30 Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos.Hechos 20: 29

 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.2 Pedro 2:1

¿Por qué hay muchos pastores de garaje en la actualidad? Bien, aparte de la rebeldía propia, del orgullo y de sus ancias de notoriedad en unos casos y en otros del ávido deseo de lucrarse, la respuesta es relativamente sencilla.

La falta de diligencia de muchas personas en escudriñar la Palabra de Dios ha sido el trampolín de estos impostores ventajosos que han saltado a la fama gracias al desconocimiento bíblico de quienes lo siguen. De ahí que escuchemos otra frase célebre en la iglesia moderna “Dios me llamó”.

Pero, ¿Cómo llamó Dios a ese o a aquel pastor? De nuevo, Dios no hace misteriosos llamados secretos y personales a personas para que abran iglesias o para que sean pastores. El llamado pastoral desde una perspectiva bíblica está siempre compuesto de 2 aspectos: el llamado interno y el llamado externo. En el llamado interno, Dios es quien inyecta en el alma de ciertos genuinos creyentes (por así decirlo) el deseo y el anhelo de servirle, sirviendo a su iglesia electa a través del oficio de obispo o “veedor o vigilante de las almas (pastor)”

Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea.1 Timoteo 3:1 

Sin embargo, sobra aclarar que quien lo desea no necesariamente lo puede llegar a ser. La Biblia sólo dice que buena cosa es desearlo. Y aquí es necesario traer a colación el segundo aspecto del verdadero llamado bíblico, que es el llamado externo.

El llamado externo es el llamado que la iglesia, actuando en unidad y ejerciendo discernimiento juicioso, le hace a quien Dios le ha llamado internamente, notando diligentemente que el testimonio de tal hombre sea aprobado por todos (al menos por la mayoría) en la congregación y cerciorándose que cumpla a cabalidad los requerimientos pastorales señalados en Tito y en Timoteo.

Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; V3  no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; V4  que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad  V5  (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?);  V6  no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. V7  También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.1 Timoteo 3:2 

Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé; V6  el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía. V7  Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, V8  sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo, V9  retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.Tito 1:5 

Entonces, Dios llama internamente pero la iglesia confirma externamente. Dios da la gracia interna, pero la iglesia confirma que esa gracia esté en marcha. Dios es quien escoge para sí, personas que reflejen las virtudes (aunque tenues y débiles) del Pastor de pastores y quienes se sacrifiquen para el beneficio de su rebaño. No existe, pues, pastor legítimamente establecido si es que no ha sido llamado por la iglesia en pleno para que lo sea.

La foto de la iglesia en la actualidad está infestada de personas que se han llamado ellos mismos a ejecutar labores para las que jamás fueron llamados.De la misma manera que no todo el que dice “Señor, Señor” entrará al reino de los cielos, no todo el que dice “Soy pastor, soy pastor” sin ser llamado por Dios internamente y por la iglesia, externamente, escapará del juicio severo de Dios

Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.Santiago 3:1 

Otra cosa que podemos observar al ver la fotografía de la iglesia contemporánea es lamentable: Los pastores no reflejan ni la piedad ni las virtudes de quien supuestamente los ha llamado, sino que más bien constantemente pelan el cobre dejando ver sus verdaderas intenciones avaras, vanagloriosas, blasfemas e impías.

También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, 5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita. 2 Timoteo 3: 1

Nota: A pesar de que estos versículos se refieren a los hombres en general que vivirán en los postreros días y a las relaciones entre ellos, acaso no podemos ver estas horribles características en muchos pastores hoy en día? Sus estilos de vida no reflejan su avaricia? Su acérrima defensa de sus títulos proféticos y apostólicos no son sinónimo de grandeza mundana y vanagloria? Acaso ellos no tienen que ser llamados blasfemos al mencionar el nombre de Dios en sus mensajes de naturaleza satánicamente anti-bíblica? Acaso ellos no tienen que ser llamados herejes por instituir ideas nuevas en la iglesia?

3 El tercer problema que nos impide apreciar un claro retrato bíblico de las iglesias en la actualidad es su tendencia a la mundanalidad en la alabanza al Señor que no se conforma al principio regulativo o patrón bíblico de adoración.

Sus nuevas maneras y ritmos muestran su descontento con los Salmos e Himnos que cantaron los Apóstoles y creyentes del Nuevo Testamento y se han inventado una nueva manera de adorar a un Dios Santo, importando ritmos mundanos y adaptándolos para ser cantados en la iglesia camuflados con palabras como Cristo, Dios, piedad, amor, Espíritu, etc…

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda

Una de dos, o el retrato de una iglesia nos mostrará su apego, amor y obediencia por el patrón bíblico o sencillamente continuará siendo un oscuro retrato de una iglesia rebelde que no quiere ni puede someterse a la voluntad de Dios en Su Palabra

Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían.Hechos 16:25

hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones.Efesios 5:19

La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.Colosenses 3:16

De esto hemos hablado lo suficiente al respecto. Si el lector desea mayor información, sugiero que pueda leer algunos de los artículos a continuación: http://www.ibgrpereira.com/los-instrumentos-en-la-adoracion-a-dios/http://www.ibgrpereira.com/perversiones-en-la-adoracion-cristiana/

 

4 Muchas de las denominadas iglesias cristianas en la actualidad están descontentos con la reverencia claramente observada en cada página de la Biblia y han reemplazado la reverencia que Dios demanda, por reuniones llenas de histeria masiva, de gritos, de risas y desmayos colectivos…


Así que, hermanos, procurad profetizar, y no impidáis el hablar lenguas; 40 pero hágase todo decentemente y con orden.1 Corintios 14: 39

Esta orden era válida cuando los dones de profecía y de lenguas eran válidos. No es nuestro propósito hablar de los dones de lengua y profecía (si está interesado en apreciar una perspectiva bíblica, le invitamos a leer el siguiente artículohttp://www.ibgrpereira.com/probando-que-los-dones-carismaticos-han-cesado/Sin embargo fíjense en las dos partes de la orden de Pablo.

La primera se refería a una orden particular, a la importancia que aquellos dones tenían como instrumentos de Dios en la etapa fundacional de la iglesia NeoTestamentaria, y la segunda es una orden de carácter general en el culto público de adoración a Dios: todo debía hacerse decentemente y en orden. Acaso se puede llamar orden, a las carcajadas histéricas de personas que supuestamente “están llenas del Espíritu”? Acaso muchos de los servicios carismáticos y pentecostales no están plagados en su mayoría de desorden?

Quiero que el lector no se engañe a sí mismo creyendo que si no hay gritos entonces hay orden. Cuando hablamos de una iglesia ordenada hablamos de una iglesia que obedezca la orden de sujetarse al modelo bíblico, eso ultimadamente es una iglesia ordenada. Una iglesia es evidentemente desordenada, tanto cuando vemos los espectáculos musicales y mundanos como cuando no los vemos, pero no hay sujeción al principio regulativo de la Escritura en otros aspectos.

Para terminar, cómo podremos decir que al mirar por el lente bíblico, encontraremos una iglesia conforme al patrón estipulado en las páginas de la Escritura, cuando predicadores hablan necedades, truhanerías y engaños, y quienes les escuchan responden desordenada y eufóricamente con gritos, «aleluyas» y peor aún, con palabras incomprensibles como “arriba santa shinta rashi milal baba shinta masha rata sai…» a las que muchos le llaman la unción del Espíritu?

Acaso, la virtud de la decencia se podrá otorgar a danzas y música de ritmos sensuales que han reemplazado la reverencia que demanda el apóstol Pablo en el servicio a Dios? Seamos honestos amigos: la verdad, la reverencia, la decencia y el orden son virtudes que escasean en las iglesias de la actualidad y que empañan la imagen de la iglesia ante el mundo.

5 Otra cosa lamentable que oscurece la claridad de la imagen de la iglesia en estos tiempos es la lamentable cantidad de iglesias que creen y enseñan que la ley moral de Dios (los 10 Mandamientos) han sido reemplazados y que no son válidos para los creyentes en la actualidad.


Mientras que los 10 Mandamientos jamás pueden justificar a una persona, los 10 mandamientos son el instrumento que usará el Señor para juzgar a quienes no creyeron a Cristo. Nadie puede ser salvo por el cumplimiento de la Ley porque nadie jamás la ha podido cumplir. Pero para un creyente los 10 Mandamientos son un instrumento maravilloso en su santificación personal.La ignorancia de la Palabra de Dios es un elemento que opaca la gloria de Dios en el retrato que tomamos de la iglesia contemporánea y esto es simplemente abrumador!

En muchas iglesias están descontentos o desconocen la Santa Ley moral de Dios (Los 10 mandamientos). Y en muchos otros donde la conocen, prefieren, en lugar de ella, enseñar y promover una aparentemente libertad muy especial ganada por Cristo en la Cruz. Mientras que Cristo ganó la libertad de los suyos en la Cruz, jamás lo hizo para que estos violaran la bendita y santa ley moral sino para que al verla y recordarla, su agradecimiento por la obra redentora aumentara y para que anhelaran la gracia de Dios para sujetarse a ella (no para ser justificados, enfatizo una vez más) sino para avanzar en santificación para la gloria del Dios Eterno.

Quitando la enseñanza de la instrumentalidad de la ley moral (los 10 Mandamientos) de las iglesias, se quita también el último destello de luz que queda para ayudar a una persona a diferenciar si la foto que ve es de una cosa del mundo o si por el contrario, es del cuerpo visible de Cristo en la tierra, que es su iglesia.La ley Moral condenará a quien rechaza a Cristo y santificará a los verdaderos hijos de Dios por quienes Cristo la cumplió, liberándolos así de la condenación de la ley… pero en un caso o en el otro, la Ley Moral, es una parte esencial de una verdadera iglesia de Cristo, que desafortunadamente podemos observar poco en nuestro retrato de las iglesias en la actualidad.

6 …y la lista continúa… es evidente que un considerable número de “evangélicos” están descontentos en someterse a Dios, a Sus métodos y ordenanzas y han sido incitados a ser los propios arquitectos y obreros de un cristianismo que no vemos en ninguna parte de las Escrituras…


Otros de los elementos extraños que hallamos en nuestra tarea es que muchos están descontentos con la perfección de la Providencia de Dios y Su gobierno soberano y ahora se atribuyen ellos mismos (y enseñan a otros) el poder de decretar y ordenar…
En muchas otras iglesias profesantes, sus miembros y “pastores” están descontentos con el Pacto de Gracia hecho entre los miembros de la Trinidad y ahora promueven falsos pactos de carácter económico y material…Otros Están descontentos con el milagro hecho por el Espíritu Santo en el corazón de una persona en el momento de su conversión y ahora anhelan supuestos milagros que nada tienen que ver como los que se registraron en las Escrituras…

 

La pregunta es, ahora que vemos estas lamentables imágenes de lo que sucede en la mayoría de «iglesias» ¿qué podemos hacer?

1 Hallemos contentamiento en el Señor y en Su Palabra y roguemos Su gracia para amarlo, obedeciéndole con gozo de la manera como su Palabra nos ordena. De nada sirve una aparente obediencia o una obediencia parcial, cuando es empañada por medios o tácticas o ideas mundanas. El fin de obedecer a Dios para su gloria, no justifica los medios que usemos.

2 Tengamos cuidado como miembros de una iglesia de adherirnos a los patrones bíblicos en lo que respecta al nombramiento de pastores, conforme al modelo de la Biblia. La iglesia en pleno debe orar y discernir si llama externamente a una persona que parece estar seguro de su llamado interno. A raíz del desconocimiento de este modelo, es que podemos apreciar a lobos rapaces que exprimen a los incautos, los chantajean prometiéndoles prosperidad, unción y salud a cambio de dinero. Tengamos cuidado, como iglesia, de no conferir una autoridad pastoral sobre quien no cumple los requisitos bíblicos.


3 Si queremos que nuestras iglesias reflejen la gloria de Dios, no contristemos al Espíritu Santo del Dios vivo con actos circenses, desfiles, danzas y conciertos que jamás Dios dio permiso de que se celebrasen en su nombre. Rechacemos el principio normativo en todo lo que hagamos como iglesia (el principio normativo argumenta que lo que Dios no prohíbe explícitamente en su Palabra, la iglesia lo puede hacer) y roguemos gracia y entendimiento para adoptar el principio regulativo (el principio regulativo argumenta que Dios ha dejado claro en su Palabra la manera cómo su pueblo se debe relacionar con Él y cómo debe adorarle)


4 Conozcamos la Ley Moral (Los 10 Mandamientos), sepamos cuál es su verdadero significado y propósito. Retomemos su enseñanza como aquel esencial agente santificador Divino. Publiquemos y prediquemos la gracia, por supuesto! Pero no dejemos de lado la Ley… no caigamos en el error que ha dado paso al liberalismo y a la mundanalidad en las iglesias cristianas.

Amados, demos testimonio al mundo, de la gracia de Dios que corre en nosotros. Honremos a Dios en medio de un mundo que no está contento de tenerlo como Rey Soberano.

Honremos a Dios también en medio de amigos que se llaman creyentes pero que se han alejado tanto del Dios de la Biblia, que ahora viven algo diametralmente opuesto al genuino cristianismo conforme lo vivieron los discípulos del Señor y hermanos del Nuevo Testamento y en cuyas vidas hallamos ejemplo digno de imitar.

Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.1 Corintios 11:1 

Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.Efesios 5:1

Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros.Filipenses 3:17 

Quiera el Señor darle la gracia a pastores y siervos de verdad del Dios vivo a lo largo y ancho de este mundo, para jamás conformarse a este mundo perverso, sino para que de Dios tengan la gracia y puedan vivir y vivir predicando que es el mundo el que debe conformarse a los patrones Escriturales.

No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.Romanos 12:2 

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