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MAYORDOMÍA CRISTIANA: Nuestro llamamiento, Duodécima parte

NOTA DEL EDITOR: para ver la undécima parte, dirigirse al siguiente link: «Mayordomía Cristiana: nuestro llamamiento, undécima parte».

12. El deber de los oficiales de la iglesia

A un nivel práctico, del ejemplo apostólico está claro que el Señor requiere que los oficiales de iglesias puedan dar cuentas del dinero ofrendado, lo cual también es su obligación legal. Se nos ordena imitar muy de cerca el ejemplo de Pablo, quien se aseguró de que las iglesias que ofrendaron escogieran mensajeros de confianza para viajar con él para compartir la supervisión de los fondos. Pablo explica con claridad su razonamiento en las siguientes palabras:

“Evitando que nadie nos censure en cuanto a esta ofrenda abundante que administramos, procurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino también delante de los hombres”2 Corintios 8:18-23
Los siervos del Señor deben estar por encima de toda sospecha o calumnia.

La promesa de Dios de que quienes siembran generosamente, segarán generosamente lleva implícita una advertencia para los líderes de la iglesia, los cuales deben tener cuidado de no disminuir el beneficio posible por una mala administración.

Hemos visto muchos escándalos de “tele-evangelistas” que fueron convictos por fraude y por desvío de fondos. Este desvío a gran escala de los donativos, para su uso personal, fue posible porque sus empleados encargados de las finanzas actuaron bajo sus órdenes. Al pueblo de Cristo se le ordena seguir procedimientos para el manejo del dinero, lo cual involucra oficiales de iglesia elegidos que estén por encima de todo reproche.

La promesa de Dios de que quienes siembran generosamente, segarán generosamente lleva implícita una advertencia para los líderes de la iglesia, los cuales deben tener cuidado de no disminuir el beneficio posible por una mala administración. ¿Son los oficiales sagaces en la reparación de cosas en la iglesia, frugales siempre que sea posible y libres de extravagancias, de forma que lo máximo esté disponible para la obra espiritual? No debemos olvidar nunca que el Señor ha prometido una “cosecha” de bendiciones a través de las ofrendas de su pueblo.

 

NOTA DEL EDITOR: para ver la decimotercera parte, dirigirse al siguiente link: «Mayordomía Cristiana: nuestro llamamiento, decimotercera parte».

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