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Separación Bíblica en Segundo Grado

Nota: En virtud de que este artículo ha causado un poco de consternación en algunos amigos y queridos hermanos en el Señor, procedo hoy, 9 de Febrero del 2017, no a corregir algo de lo escrito, sino a explicarlo mejor, eliminando toda posible ambivalencia. Las variaciones en el texto original son estas (añadiduras, eliminaciones, explicaciones o correcciones están subrayadas en color rojo)


¿Se debe separar, o se debe alejar un creyente de otros creyentes? Esa es una pregunta difícil si somos honestos, pero sencilla de responder, gracias a la clara voz de la Escritura al respecto.

Esta pregunta debe ser respondida de manera humilde, honesta y sin emocionalismo: el peor error sería el “hacernos el de la vista gorda”, pasando por alto la enseñanza bíblica. Esta pregunta debe ser debatida en medio de un ambiente cristiano amable y cordial.

La separación secundaria es el deber que tiene cada creyente de cesar cualquier asociación con ministros o ministerios que a su vez aceptan o toleran ministerios que tuercen la Escritura (medrando, adulterando o comerciando con ella) o desprecian su suficiencia, por medio de la adopción de prácticas innovadoras o mundanas en sus iglesias, como lo hacen por ejemplo los hermanos Neo Calvinistas.

La separación secundaria requiere, que hasta que no haya un cambio de mentalidad del pastor o ministro del que nos separamos, todo esfuerzo conjunto en actividades tales como predicación, evangelismo, conferencias, eventos, servicios públicos de adoración, talleres o seminarios, debe cesar. Insisto, hasta que el hermano o pastor del cual nos separamos, no se aparte de aquellos quienes a su vez comercian, adulteran, suplantan o menoscaban la suficiencia de la Palabra del Dios vivo, no deberíamos tener ningún tipo de comunión activa con él, en el ámbito eclesiástico.

Esa es toda la esencia de la separación bíblica en su segundo grado. Nadie en ninguna parte habla de separarnos dejar de hablarle al hermano Arminiano (si somos calvinistas) o del al hermano presbiteriano (si somos bautistas). ¡Ese jamás ha sido el punto! Espero no pecar de simplista, pero la separación no es de debe ser aplicada con quienes estamos en desacuerdo en ciertas doctrinas (como la eclesiología o la escatología) sino con quienes han torcido la Escritura y quienes por medio de sus errores (por ignorancia o por malicia) promueven la herejía, invitan a la mundanalidad, niegan el Señorío de Cristo, menoscaban la suficiencia de la Escritura y niegan la validez de los 10 Mandamientos en la vida del creyente, como lo hacen por ejemplo, los pastores Neo Calvinistas. Y me es muy importante resaltar algo, he mencionado el caso de hermanos Arminianos, porque conozco a algunos de ellos que son varones temerosos de Dios, apartados de toda mundanalidad y obedientes a TODA la Ley Moral, en contraste con los “Neo Calvinistas” quienes invitan la mundanalidad a sus iglesias y son selectivos en la interpretación y aplicación de la Ley Moral; con los primeros (con los hermanos Arminianos) quizás no haya cooperación en la mayoría de aspectos eclesiásticos… con los últimos (con los hermanos Neo Calvinistas) no debe haber cooperación en ninguno de los aspectos eclesiásticos en absoluto.

En otras palabras, la separación bíblica secundaria NO ES el rompimiento de la relación en la esfera social, privada y personal amistad o del compañerismo o del aprecio o amor en el Señor que podamos tener con un verdadero hermano. La separación bíblica en segundo grado o secundaria, es el cese de nuestra ayuda a nivel eclesiástico, cooperación o trabajo en las labores del Evangelio con ese hermano, si este hermano pastor o líder no se separa de aquellos que profesan la fe pero que han abandonado el modelo Escritural de manera flagrante y continua. El punto es, la separación secundaria debe ser total a nivel eclesiástico, pero no a nivel privado y personal, siempre y cuando, cualquier amistad a nivel personal se ejerza con sumo discernimiento.

Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros.2Ts_3:6

Existen muchos hermanos que creen que aquí la única aplicación es que nos separemos de quienes no trabajaban, ¡Vaya desacierto! Desde luego que el apóstol Pablo habla de una minoría de creyentes que estaban en estado de holgazanería; Pablo se refiere a ellos implícitamente como personas de mal testimonio de quienes no sólo no deberíamos aprender sus conductas SINO que, nos deberíamos alejar de ellos.

Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros.2Ts_3:6

“Andar desordenadamente” … Esa expresión denota una conducta que es contraria a las reglas establecidas por Dios en Su Palabra. La palabra en el original Griego es (ἀτάκτως ataktōs) y la idea es la siguiente: Denota soldados indisciplinados que sabían como marchar en armonía, pero que no lo hacían. Soldados que no guardan el orden en las filas del pelotón al que pertenecen y que por inferencia, se hacen diferentes de los demás, dañando un orden establecido y oponiéndose al orden. Esa es la idea que trasmite Pablo como autor inspirado. La palabra en el Griego, incluye sin lugar a duda alguna, la trasgresión voluntaria de las reglas del General (Cristo) sobre cualquier tema pertinente al ejército que comanda (Su iglesia)

Para quienes aman citar a Spurgeon como un defensor de la unidad y un opositor a la separación bíblica, les recuerdo en el amor del Señor lo que dijo al respecto de este versículo

Pablo había estado en Tesalónica… y ahora le ordena a la iglesia que tengan cuidado de no asociarse con aquellos que voluntariamente rompen las ordenanzas de la iglesia que él mismo les había enseñado. Hay algunos hermanos con los cuales no es sabio asociarnos a menos que querramos que nos hagan daño… Es malo también para las personas en este estado que nos asociemos con ellos, porque parecerá que avalamos sus malas acciones C.H Spurgeon

Ahora… ¿cómo nos debemos separar?

Todas vuestras cosas sean hechas con amor.1Co 16:14

¿Cuál debe ser nuestra actitud con el hermano del que nos separamos?

Mas no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a hermano. 2Ts 3:15

¿Es opcional la separación secundaria de hermanos que no andan conforme al patrón de la Escritura?

2Ts 3:6 Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros. 2Ts 3:14 Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence. 2Ts 3:6;14

Debemos obedecer aún las órdenes que nos parezcan más difíciles, como esta, la de separarnos de queridos hermanos que están asociados con quienes “andando desordenadamente” se han separado del modelo que Dios trazó y que Pablo enseñó.

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