Devocional para la semana 19

Sermones predicados el domingo 8 de mayo del 2022, Día del Señor

Devocional basado en el Sermón Evangelístico

La Ley que conduce al Evangelio

Éxo 20:4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
Éxo 20:5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,
Éxo 20:6 y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.

Lunes 9 de mayo

Dios quiere que le concibamos, no a través de imágenes, esculturas o invenciones de nuestros corazones, sino a través de pensamientos espirituales que procedan de Su Palabra y estén encajados en ella. Por lo tanto, esforcémonos en pensar en nuestro Dios tal y como Él se ha revelado, y evitemos a toda costa distorsionar Su esencia, Su obra, Sus atributos. Recordemos que Dios no es como nosotros: Él es el Dios de dioses, a quien necesitan nuestras almas sedientas.

Martes 10 de mayo

Dios merece ser adorado, dado que es el Ser de seres, el Creador del universo y quien nos sostiene a todos. Pero dicha adoración requiere de humildad: que aceptemos lo que Él desea en vez de imponer lo que a nosotros nos complacería. En consecuencia, adoremos a nuestro maravilloso Señor siguiendo a cabalidad los principios de Su Palabra con toda sinceridad, reverencia y entrega. El corazón humilde será llenado de gracia.

Miércoles 11 de mayo

Dios no es un Ser maleable. Él no puede ser engrandecido, porque siempre ha sido el Ser más grande; Él no puede ser empequeñecido, porque Su majestad es inmutable. Por lo tanto, evitemos ofender y despreciar a nuestro Dios degradándolo, minimizándolo, reduciéndolo o rebajándolo de cualquier forma. Más bien, honrémoslo como Él es digno: a través de un conocimiento preciso de Su Palabra, de nuestra obediencia continua, nuestro servicio sacrificado, de nuestra oración sincera, de nuestro estudio meticuloso, de nuestra comunión amorosa, de nuestra congregación fiel, de nuestra vida santa, de nuestra profesión sin vergüenza. Sólo así manifestaremos apropiadamente Su gloria eterna.

Jueves 12 de mayo

No podemos agradar a Dios sin fe, y la fe verdadera le recibe tal y como Él se ha revelado. De hecho, la fe es la primera expresión de un corazón vivo, que late, que ahora ama a Dios. Crezcamos en esa fe conociendo más a Dios, conociendo y sujetándonos más a Su Ley, siguiendo Sus caminos sin creernos más sabios que Él y confiando en que todas Sus obras y providencias provienen de Su corazón que nos ama.

Viernes 13 de mayo

El que quiere encontrar a Dios le busca de veras. La fe y la pereza son antónimos. Si usted no conoce todavía a Jesucristo, si solamente ha oído de Él pero sin creer: ¡búsquelo de todo corazón y le encontrará en Su sobreabundante misericordia! Si usted ya ha confiado en Jesucristo: ¡no deje de buscar una confianza más fuerte, un conocimiento más sólido, una obediencia más completa, una esperanza más firme! El glorioso Redentor del mundo acepta a todo pecador arrepentido y a todo creyente sincero.

Devocional basado en el Sermón de Enseñanza

Serie del Libro de Efesios

Efe 2:19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,
Efe 2:20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo,
Efe 2:21 en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor;
Efe 2:22 en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

Lunes 9 de mayo

La iglesia es la casa de Dios, no nos equivoquemos. No es nuestra casa en la que podemos hacer lo que queramos, ni es una casa comunal donde todos pueden hacen lo que mejor les parezca: es la casa de Dios. Es la casa en la que Él, el Dios tres veces santo, quiso habitar desde la eternidad pasada. Nada le agrada más a Él que nosotros amemos a Su Hijo, honremos Su casa, y la adornemos con obras de piedad y justicia para la gloria de Su nombre.

Martes 10 de mayo

Somos seres emocionales; Dios nos creó con emociones y no hay nada de malo en ellas cuando estas son gobernadas, para la gloria de Dios, por la facultad de la razón. No obstante, las emociones no tienen arte ni parte en la edificación de la casa de Dios, que es la iglesia. Pablo se refiere a las doctrinas reveladas en la Biblia como el cimiento o fundamento sobre el que dicha casa ha de ser erigida; luego, dichas doctrinas son esenciales en la tarea de la edificación de los santos que componen la iglesia.

Miércoles 11 de mayo

La «piedra del ángulo» es una piedra de gran tamaño que formaba parte de los cimientos de una edificación, que se «elevaba» sobre la línea de la tierra (la línea del suelo), y que determinaba los ángulos y la dirección de las paredes. Sin esta piedra no había una guía segura para edificar, ni un referente para las direcciones de las paredes. Asimismo, el Señor Jesucristo es el fundamento principal e irremplazable de la iglesia que fue crucificado y «elevado» sobre la tierra para morir por nuestros pecados. La Escritura lo llama «piedra del ángulo» porque sin su persona, vida perfecta, muerte sustitutoria, y gloriosa resurrección, nadie jamás podría hablar de una verdadera iglesia cristiana. Así que el punto de la expresión «piedra del ángulo» es resaltar el carácter indispensable, imprescindible, irremplazable y eminente de la persona, vida, obra, muerte y resurrección de Cristo en la edificación del templo… templo en el que Él habita, y templo al que Él mismo llama iglesia.

Jueves 12 de mayo

Hermano, usted como cristiano no sólo es el ciudadano de un Reino, y el miembro de una familia, sino que usted también es aquella piedra viva en la casa de Dios… en el templo de Dios… en la iglesia de Dios. Incluso, después de que usted ha sido cimentado en la casa del Altísimo, el Señor continúa obrando en cada una de esas piedras (incluyéndolo a usted): Él pule de manera progresiva nuestras partes chuecas y también lima nuestras asperezas, ¿Para qué? Para que junto a otros hermanos, cada vez más libres de asperezas e imperfecciones (léase, más santificados) seamos parte de una casa para Dios más hermosa para Él, más agradable a Él y más digna de Él. Somos edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas para ser convertidos cada vez más en un santo templo para Jehová.

Viernes 13 de mayo

Dios tiene propósitos al edificarnos como iglesia. El primero de estos propósitos, según el Apóstol, es el crecimiento. Este NO es un crecimiento de la iglesia en relación con el número de miembros, NI tampoco un crecimiento económico. El crecimiento de toda iglesia que es edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, y cuya piedra angular es Cristo, es un crecimiento integral:

  • Es un crecimiento en el conocimiento de Dios
  • Es un crecimiento en el amor por Cristo.
  • Es un crecimiento en el fruto del Espíritu
  • Es un crecimiento en servicio.
  • Es un crecimiento en madurez.
  • Pero sobre todo… es un crecimiento en santificación … en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo ¿Con qué propósito? Con el propósito de ser un templo santo en el Señor.