Debido al contenido de este tema, le recomendamos hablar con su pastor o líder, si queda con alguna inquietud.

César García, IBGR, Pereira

ÉTICA CRISTIANA, Parte 2 de 5

La Ética Cristiana

Mis hermanos, la ética cristiana no debe ser meramente un estudio descriptivo del comportamiento humano, sino que debe ser prescriptivo en el sentido de que, indagando cuál es la voluntad de Dios en situaciones concretas, los creyentes nos sujetemos a esta voluntad y la obedezcamos.

Por ejemplo, ¿Calla Dios al respecto de una guerra atómica? Los belicistas dicen “hunda el botón y tire la bomba”; los pacifistas dicen “nada de bombas señores, eso está muy mal…”; pero el cristianismo ético a la luz de la Escritura dice: “a la ley y al testimonio”, es decir, haremos lo que prescribe el Señor bajo esas circunstancias. ¿Es siempre fácil? Para nada. ¿Es nuestro deber seguir este modelo y cerciorarnos así de que todas nuestras acciones son éticas a la luz de la Escritura? ¡Desde luego!

¿De qué se ocupa la Ética Cristiana?

Un académico muy famoso de la actualidad, John Jefferson Davies lo explica de la mejor manera posible; para mí lo explica tan bien, que en lo particular, jamás he escuchado a ningún otro académico cristiano hablar de esa manera:

La ética cristiana no se ocupa de preferencias o sentimientos personales, sino de las obligaciones Escriturales a las que debe estar atada la conciencia.
John Jefferson Davies

Punto.

Para mí eso lo define todo. Es más, yo usaría su línea de razonamiento para ponerlo de la siguiente manera “La ética cristiana no se ocupa de opiniones personales, sino del comportamiento del individuo a la luz de la Ley Moral de Dios.”

Vivimos en una era antinomiana y pragmática que esquiva sus responsabilidades escriturales en favor de un sentimentalismo anti-Escritural

Pero ¡ojalá así fuera, mis hermanos! Los años y la maldad han minimizado -incluso los círculos evangélicos lo han hecho- la creencia de que el ser humano está en la sola obligación de recurrir a aquello que dice Dios en la Biblia, a favor de aquello que es práctico, o fácilmente viable, o de utilidad para el ser humano. Uno en realidad ya no sabe cómo describir el pecado que reina no sólo en nuestra sociedad secular, sino en muchos círculos evangélicos: si humanismo, pragmatismo, relativismo o todas juntas.

Lo cierto del caso es que tanto el humanismo, como el pragmatismo, como el relativismo, como el sincretismo y demás, son prácticas absolutamente inmorales. ¡Sí mis hermanos! Son inmorales porque el hacer las cosas que dan resultado y no las que Dios prescribe (pragmatismo), el descartar la verdad absoluta de la Palabra de Dios para no ser dogmáticos (relativismo), y el reconciliar el pensamiento del mundo con la mente de Dios revelada a nosotros los hombres (sincretismo), son cuestiones que van en contra de todo lo que ordena Dios en su Palabra.

La Ética del Nuevo Testamento

Así pues, la idea moderna de minimizar el elemento prescriptivo de la ética del Nuevo Testamento, a favor de los llamamientos generalizados a la “fe” cristiana y “Amor” aparte de la ley, son repudiables bajo todo punto de vista, y deben ser rechazados por todo cristiano cuya consciencia está ligada a la Palabra de Dios.

Como alguien lo expresó de manera mucho más sabia “Al Señor Jesucristo no le preocupaban solamente las actitudes interiores, sino que sus órdenes fueran interpretadas como Mandamientos que deben ser convertidos en obras de obediencia.” … de hecho, hace poco lo dije en la conferencia de la Pertinencia de la Ley Moral en la ciudad de Bogotá “el amor no reemplaza la obediencia a la Ley de Dios, simplemente es la actitud con la que la debo obedecer”.

En resumen mis hermanos, si queremos saber si como creyentes estamos procediendo de manera ética al respecto de un asunto u otro, sólo basta medir nuestras palabras, pensamientos y obras con la regla de la Palabra, y más específicamente de le bendita Ley Moral de Dios.

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Si va a escuchar esta ponencia, recuerde las siguientes amables advertencias:

  • Ninguna de nuestras ponencias al respecto de la ética jamás pretende convertirse en un derrotero o modelo moral para su vida en particular.

  • Si tiene dudas, por favor ore, lea la Escritura, y consulte a su pastor. (Si no tiene, sírvase formular la pregunta aquí.