Catecismo Ortodoxo – Hercules Collins

Collins, uno de los principales pastores bautistas particulares ingleses del siglo XVII, comprendió los beneficios potenciales de El Catecismo de Heidelberg para las personas bajo su cuidado pastoral. A fin de proporcionarles una versión accesible dentro de su propio sistema de práctica eclesiástica, editó el Heidelberg y lo publicó en 1680 con el título Un Catecismo Ortodoxo.

Muchos están familiarizados con su estructura, que se resume en las palabras «culpa, gracia y gratitud». Expone nuestra pecaminosidad, nos señala la rica gracia de Dios en Jesucristo, y nos enseña tanto el motivo como el método para mostrar nuestro agradecimiento a nuestro Señor. Como buen catecismo, resume los  spectos más importantes de la vida cristiana.

Este Catecismo Ortodoxo es en realidad la segunda de tres importantes obras de finales del siglo XVII que vinculan a los bautistas ingleses con la época posterior a la Reforma. La primera es La Segunda Confesión de Londres, publicada por primera vez en 1677, una revisión de La Confesión de Fe de Westminster de 1648 y La Declaración de Saboya de 1658. El tercero es El Catecismo Bautista de 1693, una versión editada de El Catecismo Menor de la Asamblea de Westminster, publicado por primera vez en 1647. Juntos, estos tres documentos pueden proporcionar algo así como «Tres Formas de Unidad» para las iglesias bautistas…

Crédito: Legado Bautista Confesional

Pregunta #52, parte 2 - El Espíritu Santo
Título: P52 (2 de 2) - El Espíritu Santo
Predicador: Pastor César A. García
Series: Catecismo Ortodoxo
Fecha: 26 de octubre de 2025

El Espíritu Santo, como tercera persona de la Trinidad, es Dios pleno, coeterno e igual en esencia al Padre y al Hijo, no una entidad inferior, sino una subsistencia divina que existe en sí misma dentro de la única esencia divina, que es Dios. Su ministerio central consiste en regenerar al ser humano, unirlo a Cristo y otorgarle la fe verdadera y el arrepentimiento como dones salvíficos, sin los cuales no puede haber nueva vida ni comprensión de la verdad bíblica.

A través de su ministerio , el Espíritu Santo revela el Evangelio, dirige las decisiones, fortalece la fe en tiempos de aflicción y nos convierte en hijos de Dios, permitiéndonos llamar a Dios «Abba, Padre». Él también actúa como sello de nuestra salvación, espíritu de oración, intercesor y espíritu de verdad, cuyo trabajo no busca espectáculo ni emocionalismo, sino la gloria de Dios en la obediencia y la santidad.

YouTube: https://youtu.be/4ul2TS6zA3k
SermonAudio: https://www.sermonaudio.com/sermons/1027251815202001/
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