Comentario al Salmo 4

Respóndeme cuando clamo / Oración vespertina de confianza en Dios

Sal 4:1 Al músico principal; sobre Neginot. Salmo de David. Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar; Ten misericordia de mí, y oye mi oración.
Sal 4:2 Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? Selah
Sal 4:3 Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para sí; Jehová oirá cuando yo a él clamare.
Sal 4:4 Temblad, y no pequéis; Meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad. Selah
Sal 4:5 Ofreced sacrificios de justicia, Y confiad en Jehová.
Sal 4:6 Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.
Sal 4:7 Tú diste alegría a mi corazón Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto.
Sal 4:8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

Tema

Este salmo es una oración en la que David expresa su confianza en Jehová y su gozo en la liberación concedida.

Palabras o expresiones clave

Observaciones preliminares

Ninguna.

Palabras clave

Neginot: Existe divergencia de opiniones al respecto del significado puntual de esta palabra. Pero Neginot parece hacer referencia a los instrumentos de cuerda. Es muy probable que del título del Salmo podamos aprender que David pretendía que el director, o quien presidía el canto, se cerciorase que este Salmo fuese acompañado con instrumentos de cuerda.

Selah: Si bien se ha debatido qué es lo que significa con exactitud la palabra en su original hebreo, se ha llegado a la aceptación más o menos general de que Selah corresponde a un llamado que el escritor del texto hace para que su lector se detenga.

En la versión griega llamada de la Setenta o Septuaginta (la Septuaginta es la traducción en el idioma griego del Antiguo Testamento escrito en hebreo y arameo), la palabra Selah se traduce como diapsalma, la cual indica una pausa en la música cantada.

Sea lo que sea que en verdad signifique la palabra Selah , (si pausa en la lectura, o pausa en el canto) en última instancia la palabra Selah denota pausa. A medida leemos tan rápido que una pausa nos vendría bien. Le invito, si así lo desea, a realizar una breve pausa cuando encuentra la palabra Selah con el fin de meditar en lo que acaba de leer.

Ensanchar: Si bien su significado literal es ese, ensanchar o alargar, o expandir, es obvio que el autor inspirado usa un lenguaje figurativo que pretende contrastar el camino cuando era perseguido (estrecho y malo), y el camino (ancho) por el que ahora andaba en paz y sosiego, gracias a Jehová.

Expresiones clave

Sacrificios de justicia: Apelando a los comentaristas más experimentados, podemos concluir que esta expresión hace referencia a los sacrificios correctos, ofrecidos a Jehová de la manera correcta y con motivaciones correctas. La razón más probable del uso de esta expresión por parte del salmista, es que en Jerusalén habían quedado personas impías que querían acabar con su vida, y que sin fe en Jehová, se atrevían a ofrecerle sacrificios.

Prefacio

Este salmo continúa con el tenor del salmo anterior en el que David proclama que Jehová es su fortaleza y su reposo. Si bien el salmo anterior parece hacer referencia al momento después de que el salmista había gozado de descanso corporal en la noche, este parece hacer referencia al momento previo de retirarse a descansar. ¿Importa la anterior observación? ¡Creo que cuando leemos el Salmo 3 y el 4, podemos observar dos cosas de manera clara: 1) La bondad de Dios para con el salmista de día y de noche, y 2) La confianza del salmista en Dios en todo momento, aún en los más difíciles de su vida.

Sal 4:1 Al músico principal; sobre Neginot. Salmo de David. Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar; Ten misericordia de mí, y oye mi oración.

Comentario: El clamor de David como hijo de Dios, no es en realidad diferente al clamor de cualquier otro de Sus hijos. Dios siempre escucha la oración de los suyos, y siempre la escucha para responderla, y así glorificarse en ellos por medio de tales respuestas. Al recordar la manera en la que su Señor había escuchado su oración cuando él estaba en angustia, y en la que la había respondido, trayendo gran socorro, la lección para nosotros debe ser evidente: en todo momento de angustia y dificultad los hijos de Dios debemos “mirar hacia atrás” con el fin de recordar las pasadas intervenciones de Dios a nuestro favor: ¡eso nos fortalecerá!

La expresión “tú me hiciste ensanchar” es muy diciente (puede referirse al significado de esta expresión que precede este comentario). Esta expresión es muy útil para poder dimensionar de manera correcta las poderosas intervenciones de Dios a favor de quienes en angustia claman a Él.

Ese “ten misericordia de mi” (Salmo 5:2; Salmo 6:2; Salmo 9:13; Salmo 27:7; Salmo 30:10, etc.) era un clamor común en su vida, tanto como debe serlo en la nuestra. Al presentarnos delante del Señor en oración, debemos ser conscientes tanto de nuestras riquezas como herederos de sus promesas, como de nuestras miserias como seres humanos; esto nos ayudará a recordar que sólo un Dios misericordioso puede aliviar la miseria de nuestras almas a causa de nuestro pecado remanente.

Sal 4:3 Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para sí; Jehová oirá cuando yo a él clamare.

Comentario: Después de dirigirse en el v2 (Psa 4:2  Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? Selah.) a quienes se habían confabulado para buscar su ruina y destrucción, David -como si continuase hablando aún con ellos- les dice “Jehová ha escogido al piadoso para sí“, es decir, Dios está con los piadosos; Dios está con quienes aman la justicia y caminan en justicia (como era el caso de David en particular).

A continuación se puede apreciar la implicación de que Dios esté del lado del hombre piadoso: “Jehová oirá cuando yo a él clamare.” David se refiere a sí mismo como aquel hombre piadoso cuyas oraciones son respondidas por el Señor, pero el principio es incuestionable y universalmente aplicable para cada hijo de Dios; en otras palabras, no hay duda alguna que las oraciones de los piadosos siempre son escuchadas por el Señor.

Aquel que tenga dudas al respecto de si sus oraciones son escuchadas, tiene dudas al respecto de su piedad; y el que tenga dudas acerca de su piedad, por necesidad tiene dudas al respecto de su propia salvación. ¿Por qué? Porque la piedad no es un accesorio de una vida salva, ¡es su característica principal!

Sal 4:4 Temblad, y no pequéis; Meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad. Selah
Sal 4:5 Ofreced sacrificios de justicia, Y confiad en Jehová.

Comentario: A primera vista estos hermosos consejos parecen ser dirigidos a los piadosos, ¿pero será así? No; estas son exhortaciones a hombre impíos, a los cuales David se refirió anteriormente como “hijos de hombres“, y a quienes al parecer él ha venido dirigiéndose hasta este punto en este salmo. Estas palabras en realidad son consejos de vida; consejos que invitan a quienes se suponen profesan la misma fe de David, a meditar en sus caminos y posteriormente a “ofrecer sacrificios de justicia […] confiando en Jehová“.

La exhortación parece proceder del conocimiento que tenía David de que quienes lo perseguían estaban presidiendo los cultos diarios de adoración a Dios como si nada hubiera pasado. Ellos estarían  llevando a cabo la adoración a Dios, pese a su pecado de mentiras y de rebeldía contra el rey. Ellos eran pecadores, estaban comprometidos en una causa impía y David parece exhortarlos a hacer una pausa con el fin de que reflexionen, se arrepientan, confíen en Jehová y entonces, confiando en Él, ahora sí hagan “sacrificios de justicia” para que su culpa sea expiada.

Pregúntate: ¿De qué sirve tu adoración a Dios si persistes en el pecado, ¿de qué sirven tus oraciones y obras en un culto público si verdaderamente no te arrepientes antes de tu pecado, con el firme compromiso de no volver a caer en él? Amigo, no te acostumbres a asistir a los cultos públicos de adoración a Dios como lo hacen los impíos, creyendo que serán bendecidos de cualquier manera, vivan como vivan. ¡A los cultos públicos no vamos a arrepentirnos… a los cultos públicos vamos ya arrepentidos!

Dicho esto, no dejes el meditar en tus pecados y el arrepentirte para la oración pastoral el Día del Señor; adopta la sana y buena costumbre de meditar en tus pecados y de proceder al arrepentimiento tan pronto tu corazón se duela por causa de ellos, para que perdonado entonces, vengas en el Día del Señor con una limpia consciencia y puedas ofrecer “sacrificios de justicia” con gozo y regocijo, que son aquellos que Dios recibe con olor fragante.

Sal 4:8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

Comentario: La confianza de David en el Señor era tan evidente, que al finalizar el día él podía conciliar el sueño, no pensando en los peligros, o afanes, o persecuciones que pudieran venir al día siguiente, sino meditando en la inmensa bondad y gran misericordia que su Dios había tenido para con él, hoy. De seguro, se podrá imaginar, David tenía personas que durante las vigilias de la noche, lo guardaban por turnos. A pesar de eso, él sabía que su sueño y su reposo no provenían de sus estrategias, ni del carácter valientes de sus hombres durante la noche en cuestión, sino de su Dios que lo “hacía vivir confiado“.

Conclusión / Aplicación

¡Qué reposo fue para David descansar en Jehová mientras era asediado y perseguido! … su testimonio de confianza en Jehová ayuda a fortalecer nuestra fe, y su remembranza de las pasadas oraciones respondidas, son para nosotros un modelo digno de imitar en nuestras oraciones. De hecho, es útil observar la manera como el salmista una y otra vez sabe que Dios responderá sus oraciones: ¡eso es fe en Él!; apoyados entonces en el hecho de que Dios responde las oraciones de los piadosos, decimos esto: aún la fe verdadera tiene sus altos y bajos, sí; aún esa fe tiene sus momentos de fortaleza y debilidad, sí; aún esta, se fortalece en ocasiones como el acero y se fragiliza en otras como el vidrio, sí… pero pese a esas realidades, toda fe, toda verdadera fe, jamás pierde la cordura en medio de la dificultad, y jamás deja de orar sabiendo que Dios lo escucha en medio de esa dificultad.

Que nuestra fe pueda ser fortalecida por el Espíritu Santo por medio de este salmo. Quiera Él recordarnos que, a pesar de que caemos y pecamos, e incluso, de que podamos estar pagando las consecuencias de nuestros pecados, Jehová es bueno y jamás cesará de perdonar, proteger y dar paz al piadoso arrepentido.

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